El excelente posicionamiento a nivel mundial de los aceites de oliva extra virgen que se producen en nuestra provincia hace que este producto se encuentre en inmejorable condiciones para ganar espacio en los mercados internacionales, donde existe una aceptable demanda. Fue a principios de este año que el EVOO World ránking 2015 -la clasificación que realiza la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores de Vinos, Licores y afines- designó a cuatro aceites de San Juan, entre los mejores del mundo lo que contribuyó para que nuestro país se ubicara en sexta posición entre las naciones productoras que más premios han obtenido en este rubro.
Los aceites premiados son el Trilogía Frutado Medio, elaborado por la firma Trilogía Oliva del departamento San Martín; el Trilogía Frutado Intenso de la misma firma; el Oliovita Coratina Edición Limitada, elaborado por Sol Frut en 25 de Mayo y el Sabor Pampeano Aceite de Oliva Virgen Extra, fabricado por Olivares del Sur SA en Sarmiento. Todos ellos lograron superar los 160 puntos, que es la base de calificación que posibilita estar incluido entre los primeros lugares del ránking.
El buen nivel de la calidad de los aceites locales se puede comprobar por el puntaje obtenido que superó ampliamente la base y que alcanzó niveles del orden de los 178 puntos hasta los 205, lo que es considerado como muy bueno y abre las posibilidades de competir con los mejores del planeta.
Este puntaje fue establecido en base a 31 concursos internacionales realizados el año pasado -entre los que se encuentra el Argoliva de San Juan- en los que participaron 6550 muestras de 36 países.
El éxito de los aceites de oliva extra virgen locales no es nuevo. Los resultados se vienen obteniendo desde hace casi una década, desde que se comenzó con las plantaciones masivas de olivos y la instalación de modernas plantas de procesamiento, fundamentalmente en los departamentos del Sur. Esto ha hecho que el aceite de oliva se convierta en un producto emblemático de los sanjuaninos y que actualmente esté considerado como ‘alimento nacional”.
El impulso que está alcanzando la industria olivícola, en base a la superación de su calidad, contribuye a que San Juan se esté transformando en una de las zonas productoras por excelencia del país y del mundo, con la posibilidad de convertirse en una alternativa dentro de la diversificación agrícola.
