"¿De veras este mundo pasa?", interrogó ayer el cardenal Jorge María Mejía, al inicio de su conferencia magistral ante un público que colmó la sala del Foro de Abogados. Sencillo en su hablar y mezclando todo el tiempo ejemplos de su propia vida, el cardenal Mejía atrapó al auditorio con su alocución sobre El Reino de Dios y el mundo que pasa. La disertación sirvió para dejar formalmente inaugurada la cátedra abierta Filosofía y Desafíos Contemporáneos, un curso de postgrado que organiza la Universidad Católica de Cuyo y que continuará durante 2011.

Mejía, quien fuera amigo personal del papa Juan Pablo II y que en la actualidad es director emérito de la Biblioteca y Archivo de la Santa Sede en El Vaticano, es el único argentino con la dignidad de cardenal en Roma. El propio Juan Pablo II lo distinguió con el título de capellán de Su Santidad y años después, fue secretario de la congregación de obispos y del Colegio Cardenalicio.

Hábil comunicador, dirigió durante 22 años la revista Criterio. Ayer se presentó al auditorio que asistió para escucharlo con una humildad sorprendente, al compararse con el coro de la UCC que había cantado minutos antes. "Espero no desentonar yo ahora", dijo, luego de las presentaciones y saludos de rigor que hicieron el arzobispo de San Juan, monseñor Alfonso Delgado; Jorge Bernat, vicedecano de al Facultad de Filosofía de la UCC y el presbítero José Juan García.