Partidazo. De esos que quedan en el recuerdo por años. En especial el primer tiempo. A vértigo puro. Intenso, entretenido. Con goles. Y con un emocionante final. Hasta el último segundo. El triunfo fue de Alianza nomás. Por 3-2. Cerrado. Hasta con tinte heroico, por lo que dieron los jugadores lechuzos. Es que Del Bono jugó muy bien. Tuvo en el Luto Molina al gran estratega de la noche y acarició un empate que, de haberse dado, no hubiera molestado a nadie.
Pero Alianza apretó los dientes y, superado técnica y tácticamente en juego, le antepuso garra, corazón y despliegue. Y con eso, más la diosa fortuna en el disparo de Amaya (cuando faltaban 9′ para que caiga el telón) que encontró una pierna rival y se le levantó al Tato González para colarse allá arriba, en el arco visitante. Son las cosas del fútbol. Lo que por ahí no interpretaron los hinchas visitantes que, enfurecidos por algunos fallos del árbitro (sobre todo por la rara expulsión de Molina), hicieron lío como para que el partido se parace dos veces. Pero por suerte, el tema no pasó a mayores y el inolvidable choque tuvo su final. Ganó Alianza, jugó muy bien Del Bono. Pero en el fragor de la lucha quedaron muchísimas cosas para el anotador…
Después de los 10′ iniciales de puro estudio, en la cancha quedó algo en claro: Del Bono movía su juego en quinta velocidad, Alianza, en segunda. Era tanta la diferencia en ese rubro que empezaron a darse situaciones peligrosas sobre el arco local en forma contínua. No extrañó, entonces, que a los 14′ el Luto Alfredo Molina abriera el marcador. Balmaceda ganó por derecha y a su centro lo bajó Galán de cabeza. Molina no tuvo más que fusilar a Ríos. Y de ahí todo fue vértigo, siempre con la visita más despierto y veloz. Paratore casi lo empata pero su tiro no superó la línea. Balmaceda casi mete el segundo de Del Bono pero dio al travesaño. Hasta que a los 26′ Pacheco le puso tiza a su derecha y la colgó de un ángulo para el empate.
Se hizo más parejo porque reaccionó el Lechuzo. Se repartieron ataques. Con errores e imprecisiones defensivas, como en todo el partido. Y llegó el minuto 37′ para que después de dos centros parecidos Felice estampara el 2-1 para Alianza. Reaccionó la visita y otra vez el Luto Molina se puso el traje de verdugo y sacó provecho de un error defensivo. Expulsaron a Izquierdo y todos esperaron expectantes el complemento.
Pero cambió el ritmo. Igual los dos siguieron atacando. Con distintos dibujos tácticos pero con atrevimiento. Y llegó la expulsión del Luto y ahí nomás el gol de Amaya. Algarabía local, rabia visitante. Ya no dio para más. Igual, los dos entregaron un partido inolvidable.
