Casi un calco de lo que pasa entre el Gobierno y el vicepresidente Julio Cobos se vive el la cúpula del poder en Mendoza y el conflicto, al igual que el de la Nación, entró en un terreno de alto voltaje y de consecuencias insospechadas.
El enfrentamiento entre el gobernador, Celso Jaque y su vicegobernador llegó ayer hasta la Justicia con una denuncia por presunto espionaje que presentó Cristian Racconto.
La acusación del vicegobernador apuntó, entre otras cosas, a una cámara instalada por la policía en la calle, cerca de su despacho, por lo que el gobierno lo desafió a "que pueda probarlo".
Racconto, un arquitecto independiente que llegó al gobierno en 2007 con la fórmula del Frente para la Victoria junto al mandatario Celso Jaque, presentó la denuncia por presunto "espionaje" ante la Fiscalía de Delitos Complejos, a cargo de Santiago Garay.
El vicegobernador expuso durante cuarenta minutos ante el fiscal y adjuntó una copia de la nota que elevó al ministerio de Seguridad para pedir un cambio de custodia.
Jaque y su ministro de Gobierno, Mario Adaro, se manifestaron sobre la denuncia y desafiaron al vicegobernador a que presente pruebas para probar sus acusaciones.
El gobernador, incluso, respondió con ironía al señalar: "Pensé que era 28 de diciembre, que es el día en que se hacen los chistes", y consideró que era "bueno que haga la denuncia ante la justicia y pueda probarlo".
Asimismo, estimó que pudo haber una segunda intención por parte de Racconto, más allá de la preocupación por el espionaje, al indicar que "no hay mejor medio de tener protagonismo que trabajar".
Jaque aseguró que la decisión de colocar las cámaras en la va pública fue para mejorar el "servicio a la comunidad, para brindarle seguridad" y resaltó que por la ubicación señalada por el vicegobernador, frente a su oficina en la Legislatura, se pudieron esclarecer once casos de robos.
"No voy a dar un mínimo paso atrás", advirtió el gobernador, ya que hay "muchos intereses" para impedir la colocación de cámaras, y agregó que "cuando uno ocupa un cargo, como es mi caso o del vicegobernador, está como en una vidriera pública".
Por su parte, el ministro Adaro negó que exista una persecución contra Racconto y sostuvo que deberá "dar sus fundamentos" ante la justicia.
Racconto afirmó en las últimas horas a radios y diarios de Mendoza que "necesitaba que se esclarezca el hecho de tener en la ventana de mi oficina una cámara que gira en 360 grados".
"Yo no sabía que la cámara se iba a ubicar en ese lugar", dijo el vicegobernador, y admitió sospechas sobre la colocación de la filmadora que puede vigilar las reuniones que mantiene en su oficina de la Legislatura.
En ese marco, recordó que desde el 7 de enero, cuando pidió por nota el cambio de custodia, trabajó "en silencio para ver si se resolvía el problema" y reclamó a Jaque explicaciones sobre la ubicación de la cámara, sin obtener respuesta.
Racconto reveló que se decidió a llevar el caso a la justicia luego de que una periodista le pidiera una entrevista para consultarlo sobre el presunto "espionaje".
"La periodista tenía conocimiento de este tipo de hechos y eso me preocupó", sostuvo Racconto, y dijo que as intentaba "desterrar algunas metodologías, algunas formas de hacer política".
"Yo no sé quién es ni con qué" elementos se realiza la vigilancia, aclaró a radio Nihuil, pero consideró que "esto hay que investigarlo".
