Buenos Aires.- Corría el 8 de febrero de 1986 y River se tenía que ver las caras con la Selección de Polonia. Lo que era un simple amistoso en Mar del Plata terminó en la historia grande de River en la fugura de un tal Enzo Francescoli.

La maravilla llegó en el tercer minuto de descuento. El gran ‘Tolo’ Galllego se avivió y jugó rápido un tiro libre para que el ‘Beto’ Alonso metiera la pelota al área. Allí, el ‘Cabezón’ Ruggeri entró solo por detrás de todos y pivoteó para el Enzo, que antes de recibir ya sabía lo que iba a hacer. Sin pararla, el uruguayo levantó el pase con el pecho, giró el cuerpo en el aire y sacó una chilena impresionante que se clavó en la red del costado del palo izquierdo de un arquero que se convirtió en el espectador más suertudo de aquella maravilla.