Un adolescente británico, Alexander Bassey, de 17 años, ha sido condenado a ocho años de prisión por atacar con una sustancia química ácida a un grupo de jóvenes el pasado 22 de mayo pasado, informa ‘The Guardian’. Aquella noche Bassey salió de casa ‘con la clara intención de hacer daño a alguien’, afirma el abogado de la acusación, Jason Corden-Bowen. Y encontró a sus víctimas en la estación de tren de Ockendon, al este de Londres.
Un grupo de cinco jóvenes esperaba el tren para volver a sus casas después de una fiesta cuando fueron atacados por Bassey. El criminal adolescente se acercó a los chicos, les insultó y les roció la cara con limpiador industrial de desagüe que llevaba en una botella deportiva.
Tres de las víctimas sufrieron quemaduras faciales y uno de los jóvenes sufrió lesiones oculares irreparables. La Policía logró localizar y detener al joven criminal gracias a que el delito fue captado por las cámaras de vigilancia de la estación. El investigador del caso, Gail McKemmie, afirma que el adolescente no expresó remordimientos durante la investigación e interrogatorios.
