Un ejemplo de vida. Temperamental dentro de la cancha, quien no habrá gritado sus goles de cabeza. Pero los años y la necesidad de estar al lado de su familia lo llevó a colgar los botines. A sus 39 años, con la mochila cargada de experiencia y ascensos, el defensor de Del Bono, Mario Artés, dijo basta. Le puso punto final a sus 22 años de carrera deportiva en Primera División justamente en el Bodeguero, club en el que comenzó desde muy niño. Aunque el Vikingo, apodo que se ganó por su larga cabellera rubia y su rudeza para jugar, dejó una puerta abierta al no descartar la posibilidad de ser técnico en un futuro que por ahora no tiene preciso.
El año pasado amagó con abandonar, pero la dirigencia de Del Bono logró estirar su retiro. Pero esta vez no hubo vuelta atrás. La semana pasada lo charló con su familia y se plantó. Su último partido fue con Luján. Ayer se despidió de sus compañeros, quienes intentaron convencerlo junto al "Betito" Naveda, pero no hubo caso.
"Lo venía pensando hace rato, la semana pasada me senté y lo hablé con mi señora y decidí dejar el fútbol. El año pasado quise hacerlo, pero me convencieron en Del Bono. A mis 39 años ya hice mucho, el físico me dijo basta. Fue una decisión muy personal, ahora quiero estar al lado de mi familia. Estoy algo triste por la decisión, no es fácil, pero me retiro contento por todo lo que me dio el fútbol", relató el defensor, quien no descartó en un futuro seguir vinculado al fútbol: "Más adelante, en un futuro me gustaría ser técnico ¿Por qué no?, pero ahora quiero disfrutar a mi familia".
A Del Bono todavía le queda un partido para terminar su participación en el Argentino B, de visitante el sábado ante Policial, sus compañeros pensaban que ese iba a ser su último juego, pero el Vikingo señaló: "Contra Luján fue mi último partido, ya está. Hoy (por ayer) mis compañeros pensaban que iba a entrenar, pero fui a despedirme. El Betito Naveda, que me quiso convencer, me dijo "dejate de joder si todavía das para más", pero le dije que no", admitió, aunque la dirigencia de Del Bono tiene pensado más adelante hacerle un partido homenaje.
Mario Artés comenzó a patear la pelota desde muy chico. Cuando apenas era un niño su padre lo llevó a jugar a Del Bono, luego pasó a las inferiores de Desamparados, donde debutó muy joven en la primera: "Hice la escuelita de fútbol en Del Bono, que casualidad, hoy me retiro en este club. Después a los nueve años me fui a Desamparados, ahí hice todas mis inferiores y debuté con 17 años en Primera".
A lo largo de su extensa carrera el defensor vivió muchas experiencias y vivencias. Jugó en varios clubes, se cansó de conseguir ascensos. Historias que no se borran en su cabeza y que le dieron muchas alegrías durante su carrera.
"Viví tantas cosas lindas en mi carrera. Tengo varias anécdotas, recordar alguna sería quedar mal con mucha gente. Aprendí cosas buenas como malas en toda mi trayectoria. Lo mejor que me dio el fútbol fueron los amigos, un gran regalo". Se acabó un ciclo, una era, un etapa como jugador para Artes, que colgó los botines.
