Hace unos días, Ernesto Zamora había decidido abandonar la vida que llevaba en el partido bonaerense de la Costa para regresar y estar más cerca de su madre, que vive en Las Lomitas, Albardón. Todo parecía ir bien para Ernesto porque el regreso trajo consigo un trabajo en una empresa constructora que edifica una ampliación en una escuela en Carpintería, Pocito. Y justamente ayer, en el primer día de trabajo de ese hombre la muerte lo sorprendió: cuando viajaba en una combi junto a 8 compañeros, una automovilista los chocó de costado y desató una tragedia en la ruta 40. El rodado de los obreros dio unos 3 tumbos y derrapó 40 metros por el asfalto, mientras que la conductora dio unos trompos y quedó aturdida en el vehículo. En esas volteretas, Ernesto salió despedido y fue su fin. Distinta fue la suerte de sus compañeros y de esa chica, porque sufrieron heridas que no ponían en riesgo sus vidas, informó la Policía.
Todo ocurrió ayer a las 8.20 en ruta 40 y calle 11, Pocito. Ernesto Manuel Zamora tenía 57 años, era soltero y hace unos días regresó de Miramar, dijo escuetamente Graciela, su hermana. Las fuentes informaron que el hombre trabajaba para la empresa ‘Valdivieso y Debandi’ y viajaba en una Mercedes Benz Sprinter que guiaba Exequiel Calívar (21) hacia el Sur por ruta 40. Allí también viajaban Henry Yanadel (22), Jorge Penigserver (23), Ariel Balmaceda (27), Juan (35), Carlos (34) y Ariel Sánchez (42) y Juan Amarfil (47, sufrió una fractura en su brazo derecho). Al llegar a calle 11, los chocó Noelia Echavarría (23), quien guiaba un VW Gol al Este por calle 11. Según la Policía, la joven no respetó la señalización y pasó como venía. ‘La vi meterse en la ruta. Ni frenó, nos chocó y volcamos. Después nos ayudamos unos a otros a salir, pero cuando quisimos ayudar a este hombre (Zamora), nos dimos cuenta que estaba muerto’, dijo Yanadel.
