Publicada la información oficial de parte del Instituto Nacional de Vitivinicultura respecto de las ventas de vinos al consumo interno y al exterior correspondiente al primer trimestre del año, se ve con alarma la caída significativa de ventas de vinos en comparación a igual período del año pasado.
Es decir, las quejas de los bodegueros y exportadores de que la industria sufre, y mucho, algunas de las medidas económicas del Gobierno nacional se nota en el análisis de las estadísticas que reflejan la pérdida de rentabilidad del sector por primera vez en 10 años de constante crecimiento.
En el 2012 a la Argentina le fue positivo y tuvo luz verde pese a que las ganancias comenzaron a caer. Una luz roja de alerta se ha encendido en el 2013 con tres meses consecutivos con signo negativo. En unos días más tendremos los datos de abril y veremos si la constante permanece o no, aunque si hay mejora difícilmente pueda superar las ventas del primer cuatrimestre del 2012.
Con estos números ya hay que pensar en nuevas medidas y de forma urgente que oxigenen al sector antes de que sea demasiado tarde. El reclamo debe ser de parte de los gobiernos provinciales y del sector privado afectado para no deteriorar la buena imagen que tiene hoy el vino argentino en el exterior sino también en su propio mercado interno.
Hay que aclarar que estas cifras oficiales son publicadas y al alcance de todos y pone una vez más la seriedad de los números pese a que algunos medios con mala intención o desconocimiento hablan de la ‘Morenización del INV‘ en comparación y alusión al secretario Moreno y las polémicas cifras del INDEC, instalando dudas y supuestos retoques de cifras lo que generan desconcierto y malestar. Acá las cifras vienen dando negativas y queda evidenciado que no hay ocultamiento y la información llega a todos los ciudadanos pertenecientes al sector o no.
LAS CIFRAS
Un análisis de las cifras revelan que el acumulado enero a marzo 2013 mostró una disminución del 8,95% en la comercialización total de vinos con relación a igual período del año anterior; descendieron los despachos a destilería, fábrica de vinagre y a otros usos industriales y el total de vinos comercializados en el mercado externo e interno y exportación de mostos, tuvieron una merma del 9,94%. Además, bajaron el 1,15% los despachos al consumo, el 27% las exportaciones de vinos y el 23,30% las de mostos. También disminuyeron las ventas totales de vinos sin mención varietal, varietal y espumosos. Sólo se incrementaron las ventas de vinos frisantes, gasificados y otros vinos.
VINOS
Como se menciona antes, la venta de vinos al exterior en volumen disminuyó un 27%, lo que representó un 6,61% en divisas (la facturación total del trimestre fue de U$S194.782.480) La venta de vinos al exterior sin mención varietal o también llamados genéricos cayó un 47,12% en hectolitros lo reflejó una caída en moneda norteamericana del 33,36% (se vendieron U$S19.664.830). Los vinos con identificación de la variedad cayeron un 12,72%, con una pérdida de 2,05% en divisas. Los vinos que el año pasado tuvieron una gran performance y fueron un boom en el mercado latinoamericano fueron los vinos espumantes. Esta vez no hay buenas noticias. Llama mucho la atención la caída del 28,10% y una pérdida en billetes del 26% (una facturación de U$S2.544.000). Los únicos que crecieron en el primer trimestre de este año fueron los gasificados con el 55,77%, aunque los volúmenes no son muy significativos. Por su lado, el granel cayó un 51,62 y el fraccionado un 3,53%. Hoy la relación es de cada 100 litros vendidos 32,38 son a granel y 67,62 son fraccionados. Por tipo de envase el Tetra Brik sufrió una baja del 19,55% y la botella el 1,69%.
