La provincia de Buenos Aires es la que marca estadísticamente los niveles y modalidades delictivas en el país, debido a la mayor concentración poblacional y zonas conflictivas donde crece la marginalidad social. En este contexto resultan preocupantes las afirmaciones del ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, al revelar que los robos con armas de fuego aumentaron un 22% en esa jurisdicción, a la vez de subrayar que "hay que aplicar todas las herramientas legales para sacar las armas de la calle, de los delincuentes, que es el factor de temer más importante que tiene la ciudadanía, no los bienes materiales, no lo que le van a robar”, indicó. Y un delincuente sin armas es, seguro, un delito menos y una vida que se salva, reflexionó el funcionario. A la vez un informe de la Procuración General de la Corte de Justicia bonaerense, precisó que el año pasado hubo 50.250 causas por robo agravado con uso de arma, 2.336 de ellas en el Fuero Penal de Responsabilidad Juvenil.
Por otra parte, en Neuquén, un canal de televisión local difundió un video en el que se vio a jóvenes encapuchados y portando armas de grueso calibre que insultan a la Policía y dicen formar una banda, lo que originó una investigación de oficio de la Justicia Penal Juvenil neuquina, junto a un megaoperativo policial con más de 300 efectivos para dar con el grupo armado, en la tarea de prevenir y disminuir la estadística delictiva en la región.
Estos casos puntuales, separados por más de mil kilómetros, son casos testigo de una frustrada campaña de entrega voluntaria de armas para su posterior destrucción, y de la presunción de que la población temerosa se está armando al sentirse desprotegida frente al auge delictivo.
