En medio de episodios violentos registrados fuera de la Legislatura entre ruralistas y militantes K, el proyecto de ley de Reforma Impositiva enviado por el Ejecutivo bonaerense no pudo ser convertido ayer en ley. Ocurre que el oficialismo en la Cámara de Diputados no alcanzó el número necesario para la aprobación definitiva, tras la sanción en el Senado.
La iniciativa requería para ser tratada en ambas cámaras las dos terceras partes, número al que finalmente no se arribó en Diputados por lo que, según fuentes legislativas, el proyecto será tratado la semana próxima.
El proyecto suma recursos por 2.685 millones de pesos anuales, de los que cerca de 900 millones irán a los municipios, e incluye un revalúo de los campos, aumentos en los impuestos Inmobiliario Rural, a los Ingresos Brutos y a los Sellos.
La sesión en el Senado culminó en escándalo, cuando desde las bandejas donde se habían ubicado ruralistas, partieron gritos e insultos a legisladores del oficialismo que habían aprobado el proyecto. Dirigentes rurales se concentraron frente a la Legislatura y luego, tras derribar una reja del edificio, se apostaron en el playón por donde ingresan los vehículos oficiales.
Cuando fue aprobado el proyecto en el Senado, militantes kirchneristas que custodiaba el ingreso al edificio se enfrentaron con los ruralistas para echarlos del playón donde estaban protestando. Los jóvenes militantes avanzaron para desalojar a quienes habían logrado acceder a ese lugar. Según ruralistas, había gente de La Cámpora involucrada en los incidentes.
Los ruralistas intentaron resistir la embestida y fueron echados a empujones y golpes, incluso recurrieron al uso de dos matafuegos para expulsarlos. Ya con los manifestantes fuera, desde el techo del edificio comenzaron a arrojarle agua con mangueras para alejarlos. Tras la agresión, los ruralistas se fueron del lugar.
Los ruralistas consideraron que las consecuencias del paquete impositivo ‘van a ser terribles ya que aumenta en más del mil por ciento la valuación fiscal de los campos‘.
