Los gobernadores de las provincias vitivinícolas de San Juan y de Mendoza viajarán el próximo lunes a reunirse otra vez con el jefe de Gabinete de la Nación, Jorge Capitanich (ya lo hicieron en noviembre último) para continuar avanzando en las medidas implementadas por el sector para bajar el sobrestock vínico y levantar los precios en la presente cosecha, según anunció anoche el Gobernador Gioja. En esta nueva reunión, en la que también participará el ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, los gobernadores buscarán conseguir los fondos para la creación de un Fondo Fiduciario que permita reforzar las medidas implementadas por ambas provincias en diciembre último, una de las metas acordadas. Además, aprovechando la presencia de los dos gobernadores y entidades vitivinícolas invitadas por la Jefatura de Gabinete, se firmará el acuerdo interprovincial con esas medidas, agregó el ministro de Producción, Marcelo Alós, tras reunirse ayer con el Gobernador.
Justamente para bajar el sobrestock existente de vinos y empujar el precio, el pasado 22 de diciembre los Gobiernos de San Juan y de Mendoza acordaron en forma conjunta un fuerte paquete de intervención en el mercado de uvas y vinos, que incluyó la postergación de la fecha de liberación y la inmovilización de vinos para la próxima cosecha.
Entre las medidas se decidió fijar un cambio en la fecha de liberación desdoblado: el 1 de noviembre de 2015 para las grandes bodegas que elaboren vinos con uvas propias, mientras que para los vinos de terceros y de bodegas chicas -que son el grueso en San Juan- la fecha de liberación será el próximo 1 de agosto de 2015.
Además se estableció que el 40% de la uva que se coseche este año no sea para vino a mercado interno, sino que será obligatorio exportarlo, hacer mosto, uva de mesa, pasa o champagne. Con esto se busca que quede de libre disponibilidad solamente el 60% de uva ingresada a bodega, y el 40% restante si no se destina a los usos permitidos, será inmovilizado. Con esto no será necesario el acuerdo de mosto. También se estableció la inmovilización del 30% del total de vinos existentes al 31 de diciembre del 2014, con el objeto de retener el stock actual y promover que cada bodega salga al mercado a comprar según la demanda que tenga. Esta inmovilización va a estar segmentada por el tamaño de la bodega. Este último punto en San Juan ya se está llevando a cabo con la implementación del Cerdevin que se otorga por cada litro de vino destinado a destilación.
