Lo esperaban. La verdad es que, con sus ficciones, Telefe había tomado el volante del prime time y manejaba a su antojo, esquivando un par de aciertos del Trece que especialmente con el Soñando por cantar -de la factoría Ideas del Sur- daba pelea. Lo necesitaban. Tenían que recuperar el trono en el horario central de la televisión y sabían que, luego de estrenos, fracasos y enroques, sólo él podía lograrlo. Y lo logró. Después de hacerse esperar bastante -algo que desde Adrián Suar hasta Dady Brieva, pasando por Flor Peña le enrostraron- Marcelo Tinelli volvió a la televisión argentina el lunes por la noche. Y con él y su amado y denostado "big show", el rating del solcito se sacudió la modorra y saltó hasta los 38.8 puntos con pico de 43.8 (1 punto de rating equivale a 100.000 personas en Capital y Gran Buenos Aires), dejando atrás, muy atrás, a la competencia: Ni la esperada noche hot entre Victoria y Marcos en Dulce Amor (que marcó 22 puntos menos que ShowMatch y fue su medición más baja en los últimos dos meses); ni mucho menos Perdidos en la tribu (15.6) le hicieron siquiera un raspón a la nave insignia del Trece.

La apertura, fue a lo grande, como era de esperar; aunque tanta carne en el asador no se tradujo necesariamente en un todo armónico. ShowMatch hizo honores a su Martín Fierro a Mejor producción integral 2011 con un derroche de artistas (hubo más de 300), tecnología, vestuario y artes escénicas. Sin embargo, aún más impacto causaron los ¿sutiles? guiños de actualidad que arrancaron en el sketch y siguieron en el vivo. Es que si bien el conductor había dicho que este año será todo "paz y amor", las ironías comenzaron a colarse de arranque. Así pasaron los pases de factura entre Marcelo y Suar; y la gastada de Gasalla tras su reconciliación con Moria ("no vine con un plan de guerra, yo sé que vos no lo querés’, dijo con picardía. Y agregó "con esto te cag… el año de programa ¿no?"). Si hasta Flor Peña -otra que causó revuelo con su incorporación y que abrió el fuego prolija- lo consoló por "la plata que pusiste" (en ella) y no se cansó de subrayar su presencia en el canal opositor al Gobierno nacional gracias al Pope. Entre las perlitas también quedarán para el racconto de fin de año la presencia de Sol Calabró como novia oficial del pretendido conductor, la comentada puja Iúdica-Listorti por la diestra del Pope, el recambio de bailarinas y hasta el lugar que se le dio al flamante club de los cincuentones separados y enamorados (de señoritas bastante más jóvenes que ellos): Rial-Brieva-Tinelli. Señoras y señores, ajústense los cinturones…