Santa Cruz, 7 de julio.- A sólo dos días de las elecciones, recrudeció el conflicto que pone en jaque la gobernabilidad de Río Gallegos, en Santa Cruz. Desde temprano, los trabajadores municipales extendieron la larga protesta en reclamo de aumento salarial con nuevos piquetes y bloqueos al ingreso y salida del personal de la intendencia.

El sindicato Soem impulsó el paro y las medidas de fuerza ante un nuevo fracaso de las negociaciones con las autoridades comunales. Ayer, el gremio consideró insuficiente la propuesta salarial, que consistió en una suma en negro de $500 con la posibilidad de sumarla a los básicos desde septiembre.

"A partir de ahora se endurecen las medidas por una semana más con retención de tareas y actividad sindical en corralones y todo el edificio municipal", exclamó Pedro Mansilla, secretario general de municipales.

Esta mañana, tres piquetes rodeaban el edificio municipal. Los cortes y las pintadas en las paredes se extendieron a distintas partes de la ciudad patagónica. A raíz del humo por la quema de cubiertas, debieron suspender las clases en los colegios cercanos a la zona céntrica.