Ayer en el área de prensa del mundial desfilaban los jugadores de distintas selecciones completando los datos para acreditarse al mundial. Solamente faltaban dos delegaciones: la alemana y la argentina. Los europeos ya habían anticipado que arribarían a las 21,30 para inscribirse. ¿Y la Argentina? "Pues, no sabemos mucho de ellos, sólo que están en lista de espera para un vuelo que ya sabemos que se encuentra demorado, donde también viaja un árbitro chileno", informaba Carlos Gil, un argentino que siempre estuvo ligado al hockey sobre patines en España y que hoy integra el grupo de la organización del torneo.

Lo cierto es que el viaje de la delegación argentina ya se convirtió en una odisea. Por problemas económicos tuvo que postergar un día su partida de Buenos Aires a Madrid, que estaba programada originalmente el pasado miércoles 1 de julio y se realizó finalmente el jueves. Y ayer tuvieron que quedarse en la capital española, porque nuevamente se les complicó el traslado aéreo, esta vez a Vigo.

Al cierre de esta edición, según el familiar de un integrante de la delegación, la selección aguardaba en lista de espera para un vuelo, que sufrió demoras y quedó reprogramado para hoy a las 7 de la mañana hora local (las 2 de la madrugada argentina), por lo que tuvo que pasar la noche en Madrid.

En el hotel de Vigo donde había hecho sus reservaciones del hospedaje la selección, informaron que tampoco habían recibido alguna llamada informándoles un nuevo horario de arribo y que seguían aguardando noticias.

Aunque Argentina juega recién mañana su primer partido (ante Chile, a las 16,30 hora española), el suspenso quedó abierto no sólo por ver si estará hoy presente en la fiesta de apertura por la tarde, sino también con otro hecho más trascendente a nivel deportivo. Porque hoy será el día en que las selecciones podrán hacer su primer y único contacto con la pista del estadio en el que luego jugarán los 3 partidos por los grupos clasificatorios. Y estaba previsto en el programa que los 25 minutos que le corresponden a la celeste y blanca en el estadio de Pontevedra sea a las 10 de la mañana hora local, cuando supuestamente en el mejor de los casos estaría subiéndose al avión 3 horas antes (el vuelo dura 1 hora y 10 minutos) y de ahí partir a confirmar en Vigo su participación. Desde Vigo a Pontevedra el viaje por autopista no dura más de media hora.

La prueba de la pista es importante para los jugadores, ya que pueden sacar conclusiones de las características de la superficie. Si bien recién hoy las 8 selecciones podrán probar, a primera vista el parquet del estadio de Pontevedra daba la sensación de estar prácticamente para estrenar y eso puede acarrear riesgos de ruedas que se frenen repentinamente o, al revés, que los patines se deslicen tanto que se tornen un poco incontrolables.

Ya cuando se postergó de miércoles para jueves la partida desde Argentina, este riesgo de no saber cuando arribar a Vigo tomó forma. En ese momento el técnico José Martinazzo no se mostró muy preocupado por el inconveniente y hasta señaló que podría ser una motivación extra para el grupo superar este obstáculo y contar con más hambre para el torneo. Argentina será la última en arribar a Vigo. Luego se verá con que humor se marchará.