El “Flaco” Rolando Schiavi volvió a pisar el césped de la Bombonera. Ya no con los cortos, pero sí defendiendo la misma camiseta. Ayer dirigió por primera vez como técnico de la Reserva en la cancha en la que tantas veces brilló y, aunque el equipo no pudo con Defensa, recibió una ovación de parte de los hinchas: “Olé, olé, olé, olé, Flaco, Flaco…”, cantaron los fanáticos xeneizes hacia el exjugador.

Schiavi venía derecho. Empezó el campeonato con un contundente 5-0 a Olimpo en Casa Amarilla, y, luego de un fin de semana sin acción a raíz de la suspensión del partido con Temperley, cosechó otras dos victorias, primero contra Atlético de Rafaela como local (1-0) y después frente a Colón en condición de visitante (2-1). Pero lamentablemente no pudo repetir la historia en la Bombonera ayer. A pesar de haber tenido un penal a favor (Santillo se lo tapó a Dalla Costa, quien la temporada pasada jugó en San Martín), empató con Defensa y Justicia y dejó escapar la chance de alcanzar a San Lorenzo en la cima. Mauro González (entró en el complemento) marcó el gol del agónico 1-1 de Boca, que se encontró en desventaja cuando Matías Sosa empujó la pelota al fondo de la red luego de que Marques Semeao le atajara el penal que le había dado el árbitro Pablo Velardez como consecuencia de una infracción de Pucheta.

El final encontró a Schiavi furioso con el árbitro. En cuanto Velardez le puso fin al encuentro, el Flaco se mandó a la cancha a reclamarle por la escasa cantidad de minutos que había adicionado.

Así, enojado pero ovacionado por los seguidores, se fue Schiavi de la Bombonera, que le continúa agradeciendo lo que dio como jugador y ahora también como director técnico de la Reserva.