Un inminente ataque a Siria por parte de EEUU comenzó a tomar forma ayer en Washington con tres movimientos clave del presidente, Barack Obama: consiguió que los líderes del Congreso acortaran su receso veraniego, logró el apoyo determinante a su plan de guerra del presidente de la Cámara de representantes, el republicano, John Boehner, y a modo de ensayo, realizó junto con Israel, pruebas con misiles, lo que contribuyó a mantener la tensión en el Mediterráneo oriental. Todo esto le abrió paso para conseguir anoche el punto crucial ya que la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado alcanzó un acuerdo sobre un borrador para autorizar el uso de fuerza militar en Siria.
Entre otras disposiciones, el borrador, al que tuvo acceso Reuters, fija un límite de 60 días para una acción militar en Siria, con la posibilidad de una única extensión de 30 días sometida a ciertas condiciones. También incluye una cláusula que prohíbe el uso de fuerzas armadas de EEUU en terreno en Siria.
El borrador debe ser sometido a votación por el panel este miércoles. Si es aprobado, será enviado al pleno del Senado para una votación de la Cámara alta el 9 de septiembre cuando el resto de los legisladores regresen de sus vacaciones de agosto.
En una reunión con los principales líderes del Congreso de EEUU, Obama, instó ayer al Capitolio a celebrar una ‘rápida votación‘ para impulsar una acción militar ‘limitada y proporcional‘ contra el gobierno de Siria por la supuesta utilización de armas químicas y se mostró ‘confiado‘ de que conseguirá el apoyo necesario para la intervención.
En un acontecimiento positivo para sus planes, el mandatario consiguió ayer el respaldo potencialmente clave de dos de los congresistas más importantes de la oposición republicana, entre ellos el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, quien llamó a sus pares a votar a favor de un ataque para poner fin a matanza de civiles por parte del régimen sirio.
Boehner, agradeció el hecho de que Obama lo haya consultado previamente para tomar una resolución y aseguró que ‘voy a apoyar el llamado del presidente a la acción y creo que mis colegas deberían apoyar esta llamada‘.
En tanto, la tensión volvió a instalarse ayer en Medio Oriente, luego que radares rusos detectaran el lanzamiento de dos misiles del tipo ’Ancor’, -señuelo en pruebas del sistema antimisiles Jetz (Arrow)-, desde el centro del Mar Mediterráneo hacia la zona oriental del mar donde se encuentran las costas de Siria. Horas después, el gobierno israelí, un histórico detractor y enemigo militar de Damasco, confirmó que los misiles eran suyos y que probó un nuevo modelo para reforzar su capacidad defensiva.
