Tiene 45 años, fue docente del ISER, hizo radio y hace 15 está delante de las cámaras de Crónica Televisión. Pero la gente la descubrió hace unos meses, cuando en su ciclo "Hechos y protagonistas", puso al aire al que se convertiría en el personaje mediático del momento, la travesti Zulma Lobato. Sus desopilantes charlas -que se repiten con otros invitados, no menos llamativos- su espontaneidad y su risa contagiosa le valieron una popularidad que no imaginaba. Y también críticas, que no le molestan.
Así como se la ve por la tele, desprejuiciada y con humor, Anabela Ascar dialogó con DIARIO DE CUYO. Y en la charla, la ex conductora del noticiero habló de su buen momento, de su "criatura"; y también destacó su cariño por el interior del país, que recorrió durante 8 años hasta que aterrizó en los medios, donde conoció y se enamoró de Héctor Ricardo García, el dueño del canal y su pareja hace 12 años.
– El 2009 es tu año ¿Fenómeno Zulma Lobato?
– Sí, la verdad es que yo estaba sentada ahí hace 15 años…
– ¿Y qué pasó?
– Que tuve la posibilidad de mostrar mi personalidad, porque la noticia te opaca un poco ¿viste? En realidad yo siempre fui ésta, lo que pasa es que antes la tapaba porque no me dejaban (risas).
– ¿Buscaste despegarte de la imagen seria?
– No tan así. El canal me ofreció hacer este programa, pero la idea era un ciclo de entrevistas serias, nada que ver con esto, pero se me chispoteó, es más fuerte que yo (risas)…
– Se nota que te divertís…
– Sí, porque la vida es corta y creo que tenemos que recuperar un poco la alegría. Imaginate, si todo es "mataron a 4, violaron a 8, te van a asaltar mañana", todo mal. ¡Más de una década estuve así!
– A mostrar otra cosa…
– Pero sí, y no le hago mal a nadie. Además toda esta gente está, convive con uno, no me la inventé yo…
– Pero no a todos les gusta verla en la TV ¿Tuviste críticas?
– Sí, pero me parece bárbaro darle espacio a gente que existe en la sociedad y que por ahí no le daban lugar.
– Ahora te dicen la reina de los mediáticos, del periodismo bizarro…
– A la gente le encanta poner rótulos, pero no me molesta en absoluto. Si me quieren decir bizarra, me parece bárbaro, porque bizarro, según el diccionario, significa excéntrico, raro, diferente; y como yo soy así, yo soy bizarra, no me molesta (risas).
– Y en cuanto a Zulma ¿te sentís "la madre de la criatura"?
– Y sí, me da ternurita, trato de aconsejarla. Imaginate, de la calle a los medios, no está acostumbrada a fotógrafos, autógrafos, está como mareada…
– ¿Y creés que se la trata con respeto?
– Ella va a todos los lugares y no necesita que nadie la defienda, tiene caracter. Y está chocha, le cambió la vida. Trabajaba como prostituta y en tres meses está como estrella.
– ¿Y vos te buscás estos personajes o vienen solos?
– ¡Se me vienen solos, soy un imán!. Voy por la calle y me paran, es rarísimo el fenómeno. Zulma estuvo un mes llamando al canal diciendo que quería que le hicieran una nota, porque hacía dos años que recorría canales y radios y nadie le daba bola. Insistió tanto que bueno… Y después de ella, más.
– O sea que tenés material para rato…
– ¡Tengo un montón! Lo que pasa es que el canal me pide un poco de seriedad (risas)
– ¿Qué dice el jefe-marido?
– Como da rating está contento ¿viste? Pero al principio le costó, porque él quería un programa serio.
– ¿Y cuándo se descalabró todo?
– Cuando le dije "Zulma va a venir vestida de vedette, vamos a mostrar a la verdadera artista". "Bárbaro", me dijo, el problema es que él recién la vio en el aire y se quiso matar. Encima el conchero y el "levantatetas" eran prestados, todo le quedaba chico, pero era tan fantástica la escena (risas). Héctor llamaba al control y pedía por favor que no hicieran planos generales.
– Cuando saliste del aire…
– Me dijo "Esto es una barbaridad"
– Mirá que para horrorizar a García…
– ¿Te das cuenta? ¡Es insólito! Para mí fue la mejor nota de todas.
– ¿Y cuándo empezó a digerir esta onda?
– Cuando vio que el rating subía. Pero yo no buscaba rating, sólo que si ella decía que era artista, me parecía que había que mostrarla así. ¡Cuando la ví con el gorro de plumas de ganso! (risas) Ahora me da tanta nostalgia cuando veo la primera nota, es como que la adopté.
– Ella también cambió tu vida…
– Siempre lo digo, sin saberlo nos ayudamos mutuamente, me dio la posibilidad de estar en todos lados.
– Te sorprende la repercusión que alcanzaste…
– Sí, porque yo soy muy simple. En la calle me gritan "genia"; y Zulma y Jacobo, es lo que más me piden. No me imaginé esto para nada, y menos con un programa así. Yo pensaba que iba a ser una conductora seria… Cuando estudiaba locución no era así…
– ¿Entonces?
– Un día me solté y dije "yo hago lo que siento, si me va bien, bárbaro, si no, me vuelvo a mi casa. Total ¿qué pierdo?". El día que empezás a ser vos, sin importar el qué dirán, es el día que encontraste tu camino.
– ¿García te marca o ya tenés suficientes méritos propios?
– En lo único que se mete es en quién va y quien no al aire. Nadie se puede sentar delante de cámaras si él no lo autoriza, porque si no llega a dar rating ¡¿sabés qué?!
– Bueno, no fue como conductora seria, pero tenés tu éxito…
– No me lo esperaba, después de tanto tiempo… ¡Yo ya me había dado de baja!
– Si no dieras rating, igual García te bancaría ¿O te sacaría?
– ¡Obviamente! ¡Afuera! Igual no me ofendería, porque entiendo el negocio. Pero si en Buenos Aires no das rating, te sacan aunque seas Jesucristo.
– Lo que es clarísimo es que no te molestan los mediáticos…
– Si están donde están es porque son un referente de la sociedad que tenemos. Por algo están y los consumen. Será porque se animan a decir lo que la gente no se anima a decir, pero piensa.
