Viernes 12 de agosto. Día histórico y esperado para los puyutanos. Llegó. Eran los 21.08 y explotó la popular norte del estadio del Bicentenario. Desamparados salió a la cancha y el sueño del debut en la B Nacional comenzó a tomar forma. Allí, en las gradas, expectantes, cerca de 9.000 hinchas fueron testigos de la primera vez. Atrás quedaron los 7 años en el Argentino A para pasar a esta B Nacional que le sienta bien.
Estaban todos. Distribuidos en la popular norte, la platea este y la preferencial (los tres sectores habilitados). Los mismos de siempre, los víboras desde la cuna. Las banderas inundaron la cabecera norte y coparon todo el alambrado. Mientras que los trapos verdes cruzaron verticalmente la tribuna. Iban dos minutos y los bombos y trompetas aparecieron. El canto se sintió, pese a que el estadio de Pocito parecía inmenso para la cantidad de hinchas.
Entre asombro y concreción. Nervios e ilusiones. Centros al corazón del área y pelotas trabadas, el grito esperado retumbo. Iban 14 minutos y Juan Manuel Cavallo, uno de los nuevos, se llevó por delante la pelota y todo explotó. Ahora sí el sueño se hizo realidad. Lágrimas, abrazos, y el "dale verde…" que tomó cuerpo. Ese fue el mejor momento en las tribunas.
Lo demás fue alentar, pero mirando y sin perderse detalle. El clásico "huuuuuu" marcó cada jugada de tensión en las dos áreas. Sufrieron con cada centro de Patronato, mientras adentro, sus pupilos, hicieron historia. Ganaron en el debut, para sacarse la presión ante los 9.000 fanáticos que lo vieron debutar y festejar. Sportivo, está en la B Nacional.
