A una semana de anuncio de la expropiación del 51% de las acciones que Repsol tiene en YPF, España dio un giro importante en su presión sobre Argentina: instó a un ‘arreglo amistoso’ por el precio de la petrolera -ahora intervenida- a cambio ofreció dejar de lado las represalias. Mientras, el Gobierno argentino acelera la ronda de negociaciones con petroleras argentinas y extranjeras en busca de un socio para aumentar la producción de hidrocarburos en el país. -Ver aparte-.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, pidió ayer que Argentina arregle ‘de forma amistosa‘ el contencioso sobre la expropiación de YPF para compensar a los millones de pequeños accionistas españoles.
Para el funcionario una salida negociada por el precio de YPF evita una denuncia de Repsol en los tribunales arbitrales internacionales, en referencia al CIADI, tribunal internacional del Banco Mundial.
‘No discutimos el derecho de Argentina a apostar por la soberanía energética, aunque en mi opinión es un error en el siglo XXI. Lo que sí discutimos es que pueda uno expropiar sin pagar a los accionistas’, afirmó el canciller del presidente Mariano Rajoy, al llegar a una reunión de ministros de Exteriores de la UE que discutió la expropiación.
El ministro no anduvo con rodeos a la hora de dejar en claro el cambio de enfoque para resolver la disputa por YPF. ‘España está considerando todas las medidas que puedan hacer volver a Argentina a la mesa de negociación. Se trataría de encontrar un arreglo negociado‘, recalcó.
El canciller español también dejó claro que ‘en ningún caso‘ se piensa adoptar medidas que pudiesen ‘volverse en contra‘ de los ciudadanos argentinos, ya que la amistad entre ambos pueblos ‘está fuera de toda duda y fuera‘ de los altibajos que puedan atravesar las relaciones entre los dos gobiernos.
El ministro español también dejó claro que ‘en ningún caso‘ se piensa adoptar medidas que pudiesen ‘volverse en contra‘ de los ciudadanos argentinos, ya que la amistad entre ambos pueblos ‘está fuera de toda duda y fuera‘ de los altibajos que puedan atravesar las relaciones entre los dos gobiernos.
En otro orden, García-Margallo, expresó sus sospechas sobre la posibilidad de que Argentina busque vender a un nuevo socio extranjero la parte de YPF que ha expropiado a la española Repsol, y en ese sentido, advirtió que el grupo español, dueño del 57,43% de las acciones de YPF ya ha preparado incluso a sus abogados para actuar en contra de una posible entrada de inversores en el capital de la firma.
Por último, el funcionario ibérico recordó que YPF tiene en los próximos cinco meses vencimientos de deuda por valor de unos 1.600 millones de dólares y que la explotación del nuevo yacimiento de Vaca Muerta -la explotaciónmas prometedora- supondría una inversión de otros 20.000 millones.
‘Parece obvio que ni YPF ni el Gobierno están en condiciones de hacer frente a esos desembolsos‘, opinó el ministro. Fuentes: Efe, DyN, Télam
