Buenos Aires, 7 de abril.- El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció hoy una profunda remodelación de su gabinete, que incluye la salida del ministro de Economía y la llegada al Ejecutivo de importantes referentes políticos del partido socialista.

El objetivo de la reestructuración es "cambiar el ritmo" para "afrontar con un nuevo impulso" la dura crisis económica, aseguró Zapatero al anunciar los cambios, vistos por analistas como un intento de reforzar el decreciente apoyo popular a su gobierno en coincidencia con la peor recesión en el país en una generación.

"La lucha contra la crisis económica es nuestra máxima prioridad y ha entrado en una fase decisiva", destacó el presidente, que presentó a su nuevo gabinete como un "equipo de gobierno fuerte, activo y con gran peso político".

Las modificaciones, que se producen a un año del inicio del segundo mandato de Zapatero, afectan a cinco ministerios claves -Economía, Fomento, Sanidad (política social), Educación y Cultura – e incluyen la creación de una tercera vicepresidencia, con la intención de dotar de mayor peso político al Ejecutivo.

El cambio más significativo es el cese del vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, quien fue reemplazado por la actual titular de Administraciones Públicas y ex ministra de Sanidad, Elena Salgado.

El capital político del equipo económico encabezado por Solbes -un independiente confirmado tras las elecciones de marzo de 2008-, se había consumido al ritmo del deterioro de la economía española como consecuencia del colapso financiero global.

El punto más álgido llegó cuando España entró en recesión en febrero tras 15 años de crecimiento sostenido, y los problemas continuaron en marzo cuando el número de desocupados trepó hasta 3,6 millones.

La elección de Salgado -un cuadro socialista vinculado al ex presidente Felipe González-, responde a razones de "eficacia en la gestión y su amplia visión", dijo Zapatero en conferencia de prensa televisada, al tiempo que recordó la experiencia de esta ministra, que estuvo en todos sus gobiernos.

En reacción a la reestructuración, el líder del opositor Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, afirmó que lo que hace falta es "un cambio de fondo", especialmente en materia económica, y cuestionó, sin nombrarlos, a todos los ministros entrantes.

"No está acreditado que los ministros que llegan vayan a ser mejores que los que se van del gobierno", aseguró.

Junto a la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, quien permanece en su cargo, y la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, aparece un nuevo hombre fuerte del Ejecutivo, el ya ex presidente de Andalucía, Manuel Chaves, que será el vicepresidente tercero.

Chaves, de 62 años y también presidente del gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE), se encargará de coordinar la compleja política territorial de España.

Tras 19 años en el poder en Andalucía, Chaves renunció hoy a su mandato para regresar al gobierno después de su experiencia como ministro de Trabajo de Felipe González entre 1986 y 1990.

Otra cara nueva y que también aporta perfil político al gobierno es la del vicesecretario general del PSOE, José Blanco, quien será ministro de Fomento, en sustitución de Magdalena Álvarez.

También se incorpora al nuevo gabinete Trinidad Jiménez, actual secretaria de Estado para Iberoamérica y un alto valor político del PSOE, a quien Zapatero encargó el Ministerio de Política Social y Sanidad, en lugar de Bernat Soria.

En tanto, Angel Gabilondo, rector de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), relevará a Mercedes Cabrera en el Ministerio de Educación, al que se integrará la secretaría de Estado de Universidades.

Además, el actual ministro de Cultura, César Antonio Molina, será reemplazado por Angeles González Sinde, presidenta de la Academia de Cine.

La remodelación del Ejecutivo socialista, que fue comunicada previamente al Rey Juan Carlos, llega tras un año marcado por el fuerte desgaste político por el progresivo recrudecimiento de la crisis mundial y a dos meses de las elecciones al parlamento europeo de junio.

Aunque Zapatero pretendía dar un golpe de timón anunciando hoy la remodelación de su Ejecutivo, la noticia se filtró a la prensa el fin de semana precisamente en el momento crucial de su primera reunión con el presidente estadounidense, Barack Obama.