El Guanaco Zoilo, en una profunda depresión después del empate de Argentina -al que le había augurado una victoria por 2 a 1 en el debut-, resucita con el triunfo de Colombia: fue 1-0 y no el 3-1 que dictó en el vaticinio, "pero en el Prode igual vale un punto", lo defiende el viejo Ermelindo, su dueño y adiestrador.

"Le digo más insiste Ermelindo- puede ser que no haya acertado el triunfo de la Argentina, pero en su presagio le otorgó un gol a Bolivia. Nadie en su sano juicio, o nadie sin los poderes extrasensoriales del Zoilo, podría haberlo hecho".

"Aprovechemos el enojo del Zoilo para que haga los vaticinios de hoy", dice el viejo Ermelindo, y ahí nomás dibuja: por un lado la U y la P de Uruguay-Perú y la CH y la M de Chile-México.

El guanaco no entra en su trance habitual sino que se despacha, expeditivo, casi indolente, con cuatro sonoros escupitajos: dos sobre la U, uno sobre la P y otro sobre la CH.

"Uruguay le gana a Perú 2 a 1 y Chile a México 1 a 0", anuncia Ermelindo. Que pretende conocer luego los autores de los goles, según ha prometido al inicio de la Copa, pero en cambio, y al acercar su cabeza a la boca del guanaco, recibe él mismo un regio salivazo en el centro de la oreja. Otra vez será.