El técnico de Racing, Luis Zubeldía, le comunicó ayer al plantel que no seguirá en ese cargo luego de la finalización del torneo Final, cuando se vence su contrato este mes con la entidad de Avellaneda. ‘Lo importante es que Racing siga creciendo y después se evaluará quién tiene que continuar en este proceso‘, fue la frase en conferencia de prensa de Zubeldía, que dejó flotando la sensación de un adiós inminente ante la ausencia de una confirmación oficial. Al margen de que su renovación se venía estirando por cuestiones económicas, la campaña irregular y el partido ante Quilmes, en el que reconoció que se dio una ‘derrota atípica‘, fueron señalando el camino hacia la puerta de salida del entrenador que llegó a Racing hace poco más de un año, en abril de 2012, para reemplazar a Alfio Basile. Zubeldía hasta consideró ‘lógico‘ en su contacto con la prensa que se hable de otros entrenadores.

Lo concreto es que, tras respaldar a sus dirigidos en la sospechada caída ante Quilmes, que complicó a Independiente en la permanencia, se supo que antes le había comunicado al plantel que no seguiría al frente de este barco, que sólo pudo llevar a buen puerto en contadas ocasiones. ‘Cuando hablé con ellos (los jugadores) me dijeron que siempre estuvieron a disposición de dar lo mejor y yo estoy con el jugador. Hizo lo que pudo. Lo que pasa es que esta derrota es atípica porque le trae alegría a sus propios hinchas y se habla de estas situaciones‘, dijo Zubeldía. ‘Hay que estar en la piel de los jugadores‘, dijo, y fue una definición que dejó en claro que el choque frente a Quilmes, sazonado en sospechas desde mucho tiempo antes, con apretadas desde portales partidarios y cánticos desde la tribuna en el final contra Godoy Cruz, dejó sus huellas. Asimismo, insistió que ‘no se dio‘ el partido y reconoció que se jugó ‘muy mal‘ el primer tiempo y ‘aceptable‘ el segundo. Minutos antes de afrontar la rueda de prensa en la práctica estuvo el presidente Gastón Cogorno y también el manager Roberto Ayala.