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FÚTBOL

El dramático caso de un jugador de Villa Obrera: fuerte golpe en pleno partido, perforación intestinal y cirugía

Lucas Leonardo Díaz continúa internado y estable en el Hospital Rawson tras una compleja cirugía. Su familia cuestionó la falta de ambulancia en la cancha de Picón y pidió respuestas.

Por Redacción Diario de Cuyo 5 de septiembre de 2026 - 21:12

Un partido de fútbol terminó con una situación dramática para Lucas Leonardo Díaz, jugador de Independiente de Villa Obrera. El futbolista de 19 años sufrió un fuerte golpe durante el encuentro ante Picón, comenzó a descompensarse y debió ser trasladado en un auto particular al Hospital Rawson, donde una tomografía reveló una perforación intestinal que obligó a realizarle una cirugía de urgencia.

El golpe que terminó en una grave lesión

El episodio ocurrió el sábado durante los primeros 20 minutos del partido disputado en la cancha de Picón. Díaz protagonizó un fuerte choque con el arquero local dentro del área y recibió un impacto a la altura del abdomen.

El futbolista quedó tendido y comenzó a retorcerse del dolor. Ante su estado, el cuerpo técnico decidió reemplazarlo, pero la situación no mejoró. Según contó su familia, con el correr de los minutos comenzó a sufrir vómitos, por lo que decidieron trasladarlo inmediatamente para que recibiera atención médica.

Fue en ese momento cuando, según el relato de sus familiares, surgió otro problema: no había una ambulancia disponible en el estadio ni una camilla para trasladar al jugador.

Lo llevaron en el auto de su hermana

De acuerdo con lo señalado por el entorno de Díaz, ante la necesidad de llevarlo rápidamente al hospital consultaron por una ambulancia y recibieron como explicación que existían supuestos "problemas con el seguro".

La situación obligó a buscar una alternativa por sus propios medios. Lucas fue sacado del lugar sentado en una silla, debido a que no podía mantenerse erguido por el dolor, y luego trasladado en el vehículo particular de su hermana Natalia, quien se encontraba en la cancha.

La familia también expresó cuestionamientos por la actuación del personal policial que estaba en el lugar y planteó interrogantes sobre por qué no se pudo disponer de asistencia médica para una emergencia ocurrida durante un partido.

Finalmente, Díaz llegó al Hospital Rawson alrededor de las 18. Allí fue sometido a distintos estudios y una tomografía computada permitió determinar la gravedad de la lesión: había sufrido una perforación intestinal. La gravedad del cuadro hizo necesaria una intervención quirúrgica de urgencia. Cerca de las 22, Lucas ingresó al quirófano y permaneció allí durante casi tres horas.

Los profesionales lograron reconstruir el sector del intestino que había resultado afectado. La operación fue exitosa y, aunque el proceso de recuperación será lento, el futbolista permanece estable y evoluciona favorablemente.

Su hermana Natalia Díaz contó cómo atraviesa la familia estas horas de incertidumbre: "Él sigue en el Hospital Rawson internado, estable. Fue una operación compleja. Como te digo, es un proceso lento, hay que estar pendiente de cómo evoluciona, pero gracias a Dios y a lo joven que es, esperemos que sea rápido. Todavía no nos dan el parte médico".

Un caso que deja varios interrogantes

Mientras la familia permanece pendiente de la evolución de Lucas, el episodio también abrió una discusión que excede al jugador y al partido disputado en Pocito.

La principal pregunta gira alrededor de las condiciones sanitarias con las que cuentan los escenarios deportivos y los protocolos existentes ante una emergencia. La familia de Díaz cuestiona que no hubiera una ambulancia disponible y que el jugador tuviera que ser trasladado en un vehículo particular pese al fuerte dolor que presentaba.

Por ahora, la prioridad está puesta en Lucas. El futbolista continúa internado, estable y bajo seguimiento médico, mientras sus familiares esperan un nuevo parte que permita conocer con mayor precisión cómo avanza su recuperación.

Después del enorme susto, la noticia más esperada por sus compañeros, familiares y allegados es que pueda recuperarse completamente y volver a hacer lo que más disfruta: jugar al fútbol.

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