Argentina acababa de bajarse otra vez de una montaña rusa para avanzar en el Mundial 2026. Con una asistencia y otro gol de Lionel Messi, le había ganado 3-2 a Egipto por los octavos de final, luego de ir perdiendo 2 a 0. Tamaño combo de emociones venció al astro, de 39 años, que volvió a demostrar que, cuando deja descansar los botines, es humano. Y rompió en llanto, como había ocurrido en su primer grito ante Argelia, en el debut en la Copa del Mundo.
El llanto desconsolado de Messi tras la increíble remontada de la Argentina ante Egipto
El capitán anotó un gol y regaló una asistencia en el triunfo por 3 a 2 por los octavos de final en Atlanta.
Sin camiseta, se le fueron acercando Lisandro Martínez, Cuti Romero y Nico Otamendi. Con Licha hubo doble abrazo: en el segundo, el defensor le habló al oído, para expresarle una vez más su agradecimiento. Titulares y suplentes hicieron fila para rendirle pleitesía y acompañarlo, en un momento especial para todos, porque las lágrimas invadieron el campo.
Posteriormente, casi como un casamiento en vivo y en directo, los jugadores lo valzaron y lo lanzaron hacia el aire, en otro homenaje al ídolo, que empujó a un equipo que parecía vencido, pero que reaccionó a tiempo.