Eduardo Coudet atraviesa su momento más delicado desde que asumió como entrenador de River. Lo que comenzó en marzo como un ciclo prometedor, con buenos números y objetivos cumplidos, se transformó durante el segundo semestre en una seguidilla de derrotas que puso en duda su continuidad.
Los números de Coudet en River: de la ilusión a una pesadilla
El entrenador había iniciado su ciclo con buenos resultados y la clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana. Sin embargo, las derrotas en partidos decisivos y un arranque de semestre sin triunfos lo dejaron bajo máxima presión.
El “Chacho” llegó al banco del Millonario tras la salida de Marcelo Gallardo y consiguió rápidamente resultados positivos. Durante sus primeros cinco partidos como DT obtuvo cinco triunfos, cosechando 15 puntos sobre 15 y avanzó a los octavos de final de la Copa Sudamericana luego de terminar como líder de su grupo.
Ese rendimiento generó expectativas, aunque las primeras señales de alarma aparecieron en los encuentros más importantes. River perdió 1 a 0 como local ante Boca en el Superclásico y posteriormente cayó 3 a 2 frente a Belgrano en la final del Torneo Clausura, después de que el partido se le escapara en los últimos minutos.
Cuatro derrotas que cambiaron por completo el panorama
El inicio del segundo semestre profundizó los cuestionamientos. El primer golpe fue la eliminación ante Aldosivi en los 16avos de final de la Copa Argentina. El conjunto marplatense se impuso 3 a 1 y dejó a River afuera de uno de sus objetivos.
A esa caída se sumaron tres derrotas consecutivas en el comienzo del nuevo Torneo Clausura. El Millonario perdió frente a Barracas Central, Gimnasia y Esgrima La Plata y Rosario Central, por lo que todavía no consiguió puntos ni convirtió goles en el campeonato.
Así, Coudet pasó de cerrar un primer semestre con señales alentadoras a perder los cuatro partidos disputados en la segunda mitad del año. La falta de respuestas futbolísticas y los malos resultados aumentaron el malestar de los hinchas y dejaron al entrenador en una situación límite.
Desde su llegada, el técnico dirigió 22 encuentros, con un balance de 12 victorias, 3 empates y 7 derrotas. Aunque la estadística general todavía conserva más triunfos que caídas, la sucesión de golpes recientes y el rendimiento en partidos determinantes cambiaron la evaluación de su ciclo.
La continuidad del “Chacho” quedó condicionada a una reacción inmediata. River necesita cortar la racha negativa, recuperar funcionamiento y volver a competir por los objetivos que todavía mantiene abiertos. Por ahora, el equipo no ofrece señales suficientes para disipar una crisis que convirtió un comienzo esperanzador en una verdadera pesadilla.