Fueron 22 semanas de entrenamiento sin pausa alguna. Desde aquel mes de marzo en el que corrió el Ironman 70.3, Maximiliano Peralta fijó su mente y su cuerpo en el Ironman Full. Ese desafío que todo triatleta sueña: ser Hombre de Acero. Y lo consiguió. Cerró ese ciclo vital y deportivo con muy buenas sensaciones porque Maxi terminó siendo el mejor sanjuanino en las clasificaciones, abriéndole otro escenario.
Maximiliano Peralta: la realización de un ciclo y el nacimiento de otro desafío en el Ironman
El triatleta sanjuanino fue el mejor clasificado de los locales en el Ironman Full. Un salto que soñó desde que arrancó, con todo lo que eso implica.
En la categoría 30-34 Peralta terminó siendo noveno en la clasificación, dentro de los 54 participantes de ese grupo. En la General, culminó en la posición 47 dentro de los 510 que largaron.
Pasaron los días, se recuperaron los músculos y Maximiliano Peralta empezó a darle forma a una etapa bisagra en su vida y en su carrera deportiva. Después del Ironman Full nada es igual: 'Fue cerrar ese ciclo que uno mil veces sueña cuando empieza en este deporte tan especial. Correr un Ironman completo es llegar a esa meta pero además, hacerlo en San Juan, con su gente, con mis calles, mis sonidos, mis afectos, lo convirtió en algo superador, movilizador desde todo punto de vista. Es el momento que uno siempre quiso vivir y ahora, la perspectiva es otra. El futuro desafía'.
Más de 9 horas y media le demandó a Peralta completar el Ironman, pero fue todo tan especial que confiesa que en mucho tiempo dentro de la competencia, no se daba cuenta: 'Recién cuando pasé las 8 horas de carrera, como que empecé a dimensionar lo que estaba haciendo. Iba tan metido, tan concentrado que no asumía lo que pasaba alrededor. Estas carrreras son carreras que se terminan cuando se terminan nomás, porque vas tan al límite que no sabes si en el final te podés acalambrar, descompensar o cualquier imprevisto. Asi que cuando vi la meta, sentí que por fin lo había logrado recién. Son sensaciones muy fuertes'.
Pasó el Full y para Peralta ahora es la vara que marca su futuro dentro del triatlón: 'Haber pasado esta barrera, me impulsa a seguir en estas distancias largas. Sentí tantas buenas sensaciones en carrera, lo viví tan bien que se que hay cosas para mejorar. Los tiempos en estas distancias tienen un margen de mejora de entre 30 y 60 minutos, así que con mi registro final apuntar a mejorarlo es mirar bien adelante en la clasificación general'.
IRONMAN FULL
Pero claro, los Ironman Full están lejos de San Juan y de Argentina inclusive. Tenerlo en la provincia fue sensacional porque no todos pueden llegar al calendario mundial, especialmente a Konna, en Hawaii donde está la meca del triatlon: 'Apuntar al Full es saber que la competencia está afuera. Y que los costos son otros, para poder estar. Yo a este Ironman en San Juan lo afronté con lo que tenía, no tuve ni sicólogo, ni nutricionista. Fue todo a pulmón de verdad pero me quedé tranquilo porque pude estar a la altura. Ahora, tendremos que empezar a darle forma a la ingeniería económica como para aprovechar este impulso. Crecer en la presencia en las redes, mejorar la comunicación, generar sponsors, todo eso es clave para instalarse en este escenario'.
San Juan fue epicentro mundial del Triatlón y para Peralta no es un dato menor: 'Es algo increíble. Ver todo lo que vimos, vivir un Full desde adentro y sentir que estaba en tu lugar en el mundo, lo hace diferente. No dimensionamos aún lo que se vivió pero espero que se pueda repetir. Un agradecido al deporte, al triatlon que me dio la chance de vivir mi sueño de local'.