“El equipo demostró que está intacto, que las cosas para el Tour de San Luis se vienen haciendo bien”, dijo un Jorge Giacinti exultante, antes de saber que no lo premiarían por los hechos contados en la página 8. Se sacó fotos con el público y dijo que “siempre” es lindo ganar en San Juan. “Aquí me recibí de rutero”, destacó.
El Gringo se sorprendió cuando se le comentó extraoficialmente que había dudas de su triunfo. Para luego explotar, cuando se oficializó. “Vamos, no merecemos esto. No subamos al podio”, instó a sus compañeros que debían recibir otros premios.
Aún en su fastidio no perdió la caballerosidad y saludó a un Saldaño, tan sorprendido, o más que él, al enterarse de la decisión. Ni la carrera ni Giacinti, un corredor excepcional, merecían este final.

