Claro, acompañado por el secretario de Deportes Jorge Chica, Guillermo Coria no pudo ocultar su fanatismo por el deporte más popular para los argentinos. “Me hubiese gustado ser futbolista, es como un sueño frustrado. Ojalá en la otra vida me toque ser eso”, aseguró con algo de nostalgia el “Mago” Coria. Desde muy pequeño, se despachó en cualquier potrero de Rufino y hasta llegó a hacer inferiores en un club rosarino. “Tuve la chance de elegir a los 12 años ser futbolista o tenista y me dediqué al tenis porque quería depender más de mí y justo salió la oportunidad de irme a Estados Unidos, tuve la suerte de conseguir buenos resultados y dedicarme de lleno al tenis. Igual cuando me retiré empecé a jugar al fútbol de vuelta”, aseguró el fanático de River Plate. “Tengo muchos amigos en el fútbol y era muy cholulo: disfrutaba más estar en un vestuario de fútbol que tener al lado a Pete Sampras o a Roger Federer. Estar al lado de Francescoli o de Maradona, o hace poco tener al lado a Messi y Mascherano, me hacía poner la piel de gallina”, expresó. En su itinerario de actividades, Coria después recorrió las distintas canchas de la Secretaría de Deportes donde jugó al tenis, al fútbol tenis junto a Chica o a tenis de mesa junto al sanjuanino Pablo Tabachnik.