San Juan.- Una odisea la del ‘Puchi’ Ontiveros y no es para menos. El sanjuanino rompió este jueves por segunda vez el motor en lo que va del Dakar y la mano solidaria de dos cuatriciclos fue la que le permitió llegar esta madrugada a la meta. Tras cartón, arreglaron la moto y esta mañana a las 9:18 largó con el físico estenuado, pero felíz de saber que sigue en carrera.
La Beta RR450 #72 de Ontiveros fue remolcadoa ayer 12 kilómetros por el argentino Sebastián Urquía (Yamaha #122) hasta el tercer punto de control de los 8 previstos, a los 120 kilómetros de recorrido de los 327 estipulados.
En tanto que el español Darío Rodriguez Morales, quien integra la caravana del Dakar como punto de enlace de comunicaciones fue uno de los testigos de cómo Ontiveros enfrentaba su primer frustración hasta que apareció Pablo Bustamante, quien se ofreció a remolcarlo con su cuatriciclo Can Am #279 los 200 kilómetros restantes, a una altura superior a los 4.000 metros sobre el nivel del mar.
