San Juan, 15 de mayo.- Todo comenzó el pasado 3 de mayo. Se jugaban los últimos minutos del primer tiempo entre San Martín de Burzaco y Juventud Unida, de la Primera C, cuando Emanuel Ortega fue a disputar una pelota sobre el lateral y tras chocar contra un rival golpeó su cabeza contra el muro de la tribuna. Sufrió una fractura de cráneo y luego de una larga agonía, falleció.

El paredón, a sólo un metro de la línea del lateral fue un factor determinante en el deceso del futbolista. En la provincia, hay muchos casos como este, donde los muros están prácticamente pegados a la línea de cal, exponiendo a los jugadores a un peligro constante.

Los casos más notorios son los de Villa Obrera, Unión y Del Bono. En contraparte, hay estadios como el de Trinidad, cuyas tribunas están bastante alejadas del campo de juego. ¿Se buscará una solución o habrá que rezar para que nada malo pase?