Uruguay quiere recuperar hoy la historia con la clasificación para la final del Mundial Sudáfrica 2010 en el primer partido de semifinales ante Holanda, en el que se medirán dos estilos futbolísticos distintos y en el que, a priori, las fuerzas se presentan niveladas. El partido se jugará desde las 15.30 en el estadio Green Point, con el arbitraje del uzbeco Ravshan Irmatov.

Los integrantes del actual seleccionado uruguayo, comandados por Tabárez, reconocen que este desafío es el más duro que el equipo enfrentó desde el inicio del Mundial, pero confían en dar una sorpresa.

"En Uruguay, para hacer historia, hay que ser campeón del mundo. Quedan dos finales, es tan difícil como posible", dijo el capitán, Diego Lugano, quien a raíz de un esguince en la rodilla derecha está en duda.

Además, el mediocampista ofensivo Nicolás Lodeiro está golpeado, más las suspensiones del lateral izquierdo Jorge Fucile y el delantero Suárez, obligan al técnico Tabárez a realizar varias modificaciones en su equipo. Pero el "Maestro" aseguró que no está preocupado. "Detrás de mí hay futbolistas", aseveró Tabárez.

Holanda, a su vez, apuesta a la fórmula que utilizó con éxito en el segundo tiempo del partido contra Brasil: mantener su propio estilo de juego. "Debemos jugar nuestro propio juego", dijo el capitán holandés, Gio van Bronckhorst quien comparte con sus compañeros el sueño de conquistar para los "naranjas" el primer título ecuménico de su historia.