Un recital completo de un jugador de otro nivel. Mario Alberto Pacheco regó con categoría el pasto del estadio Ramón Pablo Rojas. Simple y profundo a la vez, fue el termómetro del juego en Colón. Cuando sintió el rigor del partido, el Merengue perdió juego y en el análisis final, el propio Pacheco reconoció que se quedaron sin resto: “Nos faltaron piernas en el final del partido. Este es un grupo corto que juega muy seguido y sentimos el ritmo. Hicimos un gran primer tiempo pero nos sigue faltando esa contundencia para pasar a ganar partidos. Hay que mejorar pero creo que estamos en un buen camino”