Con los blancos, los azules, los amarillos, los rojos y los clásicos negros. Con todos los botines que utilizó Sebastián Ariel Penco en San Martín desde aquel estreno en la red en Córdoba ante Belgrano el 29 de agosto del 2009 pudo hacer lo que mejor sabe: goles. El Motoneta, apodo que se ganó en base al festejó tan particular que patentó gracias a la apuesta con un amigo, hizo tantos con la camiseta del Verdinegro en las casi tres campañas que acumula que ya es el segundo máximo goleador en la era profesional del club. Pero el que marcó ante Olimpo la fecha pasada resultó más que especial por ser el número 40 en su currículum con el club de Concepción. Desde hace rato escolta a Pablo Marini, quien con 66 gritos, es el goleador récord del Verdinegro. Con la cabeza puesta en la permanencia, igualmente SP9, tal es la marca de los shorts y boxers que diseña el atacante de 29 años, hizo un recorrido por su vida en San Juan. En la misma, reveló que jamás soñó con llegar a los 40 gritos, básicamente porque en aquel arribo a la provincia en agosto del 2009 pensaba que se trataría de una estadía corta para luego dar el gran salto. A punto de cumplir su tercer año en San Martín, un mano a mano con Penco, el hombre en que descansan buena parte de las ilusiones del Verdinegro para seguir en Primera.

-¿Alguna vez se te cruzó por la cabeza que ibas a marcar 40 goles con San Martín?

-La verdad que no. Siempre recuerdo la nota que me hicieron en DIARIO DE CUYO ese sábado que llegué para entrenarme por primera vez y me acuerdo que dije que mi idea era hacer algo similar a lo que había realizado Luis (Tonelotto). Con eso me alcanzaba para estar contento.

-¿Pero ni el mejor de los sueños se te cruzó esta cifra?

-Pasa que no pensaba que iba a estar tanto tiempo acá en San Juan. Yo venía de Italia, donde no me pude quedar a jugar por un tema de no tener en ese momento el pasaporte, y entonces tomé esta opción como una transición para despegar de nuevo en mi carrera. Así que ni pensar en los 40 goles y tampoco en llevar los tres años que ya tengo acá.

-En el principio de tu llegada a San Martín, comprabas ese gran momento con tu paso por Almirante Brown, después de todo lo que llevás vivido acá, ¿es el lugar donde más cómodo te has sentido en tu carrera?

-Sí. Acá ya tengo casi tres años y en Almirante estuve uno. Acá viví el ascenso, me tocó salir goleador y ahora estamos a un paso del objetivo de quedarnos en Primera.

-¿Qué hacés con los videos de los goles o los recortes del diario?

-Guardo casi todo lo que sale en el diario y se los mandó a mi hermano, Pablo, que él hace una colección de mis cosas. El tema de los videos del gol es algo que produce mi representante. Y en el tema anímico es Jechu (María Jesús, su novia) la que se encarga de darme el mayor apoyo posible. Siempre me banca y eso para uno es muy importante.

-¿Cuánto cambia el ánimo de Penco cuando no marca?

-Trato de no cambiar, aunque por ahí te cuesta mucho porque es una parte importantísima de mi trabajo. Ahí siempre está la gente más cercana, como Jechu, que me banca a pleno. Por ahí soy de hablar menos, pero trato de cada vez irlo mejorando más.

-¿Pensás en el récord de Marini?

-No. Pomelo hizo una marca importantísima. Hay que estar muchos años acá para igualarlo, me quedo con el tema que tuve buenos momentos y ayudé con mis goles a San Martín.

-Tenés contrato hasta el 2015, ¿crees que lo vas a cumplir y así poder llegar al récord?

-Lo primero que pienso ahora es en dejar a San Martín en Primera. Después de eso se verá qué puede ser lo mejor para mí y para el club, pero ahora sólo tengo puesta la cabeza en la permanencia.