Qué lejos quedó la doble corona para Boca en noviembre pasado cuando salió campeón del torneo doméstico y, polémica incluida, en la Copa Argentina. La sonrisa de Carlos Tevez denotaba que su regreso había sido el esperado y, presagiaba, que se venía su mayor objetivo en este 2016 con la disputa de la Copa Libertadores. Pero luego de los primeros nueve encuentros oficiales del xeneize este año, el Apache está muy lejos de sonreír. Muy por el contrario, transita un mal presente y las críticas hacia ‘el jugador del pueblo’ no tardaron en llegar. La pregunta es clara: ¿qué le pasa? Las respuestas parecen abarcar varios frentes. Lo positivo dentro de este complicado momento de él y todo el equipo, que incluyó la salida del Vasco Arruabarrena como DT y el arribo del Mellizo Barros Schelotto, es que Tevez posee autocrítica. ‘Estoy jugando mal. Soy el primer responsable y no me siento cómodo’, comentó ayer cuando decidió romper el silencio ante la prensa de un par de semanas en un entrevista radial.
Las extensas vacaciones para Tevez se extendieron, para muchos, más de la cuenta con los 38 días de descanso. Al regreso tuvo una pretemporada, como catalogó ayer, ‘no habitual’ para lo que acostumbraba, y su rendimiento mermó de forma notable. La sinovitis en la rodilla derecha fue un extra, que incluso lo tiene en jaque para jugar el jueves ante Bolívar, en la altura de La Paz. Carlos lleva disputados 795′ oficiales este año y marcó dos tantos (Boca hizo sólo cinco en nueve partidos). Sólo San Martín y Newell’s lo padecieron. El desequilibrio en el mano a mano con sus rivales ya no es tal y, encima, está torcido con el arco. ‘Cuando me pierdo un gol, me quiero matar. Con Boca jugando mal y yo errando goles, me caliento mucho’, expresó.
Su pobre labor en el año lo hizo dudar al Tata Martino de convocarlo para la doble fecha de Eliminatorias, algo que se develará recién este mediodía cuando salga la lista.
La posición en el equipo es otro tema de análisis para comprender su actualidad. Arrancó el año de nueve, pasó a ser segunda punta y hasta debió tirarse atrás para generar juego, en un equipo carente de ideas y hasta con falta de rebeldía frente a la adversidad.
Como ocurre siempre cuando los resultados no aparecen, surgen rumores de todo tipo. Su representante, Adrián Rouco, insertó en los medios en la previa al superclásico que ‘hay que cuidarlo a Carlos porque por ahí en junio se quiera ir. Se cansa de tantas cosas que se dicen’. Daniel Angelici le puso paños fríos el domingo con ‘Carlos no se va a ningún lado’.
La relación con sus compañeros no parece ser la ideal, aunque el propio futbolista lo desmienta. Cuentan en los pasillos de la Bombonera que dos referentes como Agustín Orion y Fernando Gago transitan por veredas opuestas al Apache en ese vestuario repleto de figuras. De su lado, claro está, se encuentra su amigo Daniel Osvaldo.
Boca y Tevez pretenden reencontrar su rumbo. No hay tiempo ni mucho margen de error. El Apache lo sabe y en sus respuestas estará gran parte de la solución.

