Matías Almeyda, admitió que “me hubiese gustado llegar a la final. En la primera charla les dije a los jugadores que teníamos dos objetivos, el campeonato y la copa. Este torneo era importante, no se dio por los penales, pero me quedo tranquilo por la manera en que se prepararon todos”.

Y agregó: “Quedar eliminado siempre da un poco de bronca, sobre todo porque fue por penales. Este grupo venía luchando y se merecía estar en la final. Una final con Boca hubiese sido muy lindo”. Con respecto al partido, reconoció que “nos faltó tranquilidad en los últimos metros. Racing es un buen equipo, con buenos jugadores. Nosotros tuvimos algunas chances en el primer tiempo para convertir, pero no las pudimos concretar”.

“Los disparos desde el punto del penal lo definimos en veinte segundos, los jugadores tomaron la decisión por quienes tenían mayor confianza. En esos casos uno tiene que dejar al grupo que decida, estuvimos a un penal de llegar a la final”, subrayó.