-¿Qué sensaciones tenes en tu regreso a la provincia?
-Estoy muy contento, hace mucho que esperaba volver a San Juan. Me toca enfrentar a San Martín, un rival que por mi pasado en Sportivo, me motiva mucho más.
-¿Qué significó Desamparados para vos?
-Desamparados fue algo muy lindo no solo para mi carrera futbolística sino también para mi vida. Gracias a Desamparados pude hacer un gran salto en mi carrera. Fue mi trampolín, porque gracias al campeonato que hicimos en ese Argentino A, fui convocado al seleccionado Sub-20 y después pasé a River.
-Cuando llegaste a San Juan (tenía 17 años), ¿te imaginaste que ibas a llegar a este presente?
-Todo jugador siempre sueña con esos objetivos. Igual yo era muy chico y nunca imaginé jugar en Europa, jugar con Boca o River, por eso hoy lo disfruto. Cumplí el sueño de todo jugador.
-¿Cómo fue esa adaptación a la provincia viniendo tan chico?
-Tanto Sportivo como San Juan siempre van a ser un hermoso recuerdo para mí. Me encontré con una ciudad muy linda, tranquila y parecida a Mendoza. Tal vez esa adaptación rápida me llevó a enfocarme en mis objetivos futbolísticos y creo que en eso nos fue bien. Salimos campeones en el 2006 más allá de la injusticia que tuvimos después (la quita de puntos a Desamparados que lo privó de jugar al final por el ascenso), quedó esa espina de poner ascender al Nacional B, pero haber salido campeón, significó mucho para ese grupo.
-¿Qué gol recordas?
-Uno contra Alumni de Villa María acá en Puyuta, fue un saque de arco de Ema Guirado, la pelota pica, me la llevo con el pecho, le hago un sombrerito al defensor y le pegó un zurdazo. Fue un golazo.
-¿Cómo fue ese cambio de estar en el vestuario de Sportivo, a estar en los que después conociste?
-Fue un cambio grande. Yo cuando llegué a Sportivo la cancha y el vestuario para mí era importantantísimo, imaginate yo lo veía como el Camp Nou. Después cuando tuve la chance de conocer el predio de AFA, River o Europa, ahí me di cuenta la humildad que tenía Desamparados.
-Y la adaptación en Europa ¿cómo fue?
-Me fui solo, no fue fácil. Fue raro igual. Llegar a Europa y tener que acostumbrarme a cosas nuevas, costumbres diferentes, no se hizo fácil pero al final lo pude superar. Los ocho años que estuve los disfruté mucho.
-¿Y el idioma, como lo manejaste?
-Cuando llegué no sabía nada. No entendía nada. Tenía muchos compañeros sudamericanos y hablábamos español, hasta que después aprendí solamente escuchando. Prestaba atención y aprendía. Ahora me defiendo bastante bien.
-¿Qué extrañas de Italia?
-La ropa, la pasta. Aunque sincerandome lo que más extraño es la ropa.
-Pero acá estás tratando de imponer esa moda…
-La moda allá es diferente. Me gusta esa moda, la ropa más ajustada. Cuando voy al club todos los chicos me agarran para la joda. "Ahí viene el europeo" o ¿"Dónde compraste ese pantalón", cosas así me cargan.
-¿Cómo pensas que te va recibir el hincha de San Martín, por lo que jugaste en la vereda opuesta?
-Para mí jugar contra San Martín es un partido muy importante. Es un equipo fuerte, contra Racing y Boca demostró ser buen equipo. Para mí es muy importante ganar mañana (por hoy) para seguir sumando y seguir haciendo goles con Tigre.
-Venís dulce, si le haces un gol a San Martín ¿a quién se lo dedicas?
-Siempre se lo dedico a mi hija (Amalia), pero acá por estar en San Juan y por el cariño que le tengo, se lo dedicaría a Sportivo.

