-¿Cuántos idiomas manejás?

-El rumano, que es donde nací; el alemán, donde jugué dos años; el francés, que aprendí en la escuela y también es un país donde jugué; el italiano, el español y el inglés. Cinco y medio diría, porque el alemán es bastante complicado.

-¿Y cuando hablás con tu pareja, Lili, en qué idioma lo hacen?

-En inglés, porque ella nació en Honolulu (Hawaii) y entonces lo maneja a la perfección. Yo lo aprendí bien cuando la conocí.

-¿Y cuando Bogdan se enoja y quiere decirle algo feo a Lili sin que se de cuenta, en qué idioma lo dice?

-En rumano, aunque ella ya aprendió bastante y por eso ahora lo entiende igual (sonríe).

-Muchos idiomas y clubes en tu carrera, ¿cuántos títulos?

-De Liga solo el anterior con UPCN, pero en total llevo ocho títulos, sumando las otras siete Copas que conseguí en Europa.

-Cinco idiomas y medio, ocho títulos, pero la que está en el récord Guinness es tu señora, ¿cómo es eso?

-(NR: cuentan la historia casi a dúo con Lili) Es que el padre de ella en su cultura ancestral tenían por costumbre escribir en el apellido lo que serían todos sus antepasados y por eso la partida de nacimiento de Lili tiene dos páginas. Hasta hace un par de años era el apellido más largo del mundo, certificado por el Libro Guinness. Entre su nombre y lo que sería el apellido son 228 letras en total.

-¿Y Bogdan se sabe el apellido completo de su pareja?

-¿Qué necesidad de hacer esa pregunta? (sonríe). No, la verdad que no.

-Si fueras periodista por un momento, ¿a quién y qué tema le preguntarías?

-Al actual presidente de la Federación de vóleibol de Rumania: ¿por qué no deja que lleguen dirigentes jóvenes, con otra mentalidad? Hace como 20 años que está ahí de presidente y no se va. Siempre pensaba que si fuera periodista iría a su casa y le haría una entrevista, pero en vivo. No puede ser que para jugar en nuestra selección tengamos que pagar los jugadores una multa.

-Vas por la ruta en pleno desierto y te hacen dedo, ¿a quién no levantás?

-Si estuviera ahora en Francia y me preguntas esto, te diría que al técnico de Tours: Eric Ngapeth. Pero ahora, ya más tranquilo y más grande, por ahí también lo llevo hasta él.

-¿Cómo se conocieron con Lili?

-En el 2004, en Italia. Ella también era jugadora de vóleibol e incluso estuvo en la selección de Estados Unidos. Como los dos jugábamos en Italia en ese momento, un día nos cruzamos en un restaurante.

-¿Y esa primera charla cómo fue?

-(responde la pareja de Bogdan, Lili) No fue de lo mejor porque pensé que era un italiano que hablaba muy bien inglés. Pero cuando se lo dije me miró fijo y me respondió cortante: "’No soy italiano, soy rumano, ¿sabés dónde queda Rumania?”. Al final de esa temporada, yo me iba a Estados Unidos de vacaciones y él viajó a Rumania. Pero a las dos semanas le llamé y le dije que si podía ir a Rumania a conocer su familia. Así empezamos.

-¿Está bueno tener una pareja que haya realizado lo mismo que vos?

-Sí, me entiende. Sabe qué me pasa y cómo mejorarlo. Incluso cuando ella jugaba fue punta, igual que yo.

-¿Te critica mucho?

-Sí. Cuando me ve en la televisión me dice "como le pegaste tan mal’. Siempre le digo que es más fácil verlo sentado delante de la TV que estar dentro de la cancha. Ella es mi fan y mi crítica número uno.

-La última, ¿qué le pondrías a tu epitafio?

-Noo, qué pregunta!!! (sonríe y piensa) Me gustaría que no fuera una frase, sino que alrededor de mi tumba se juntaran mis seres queridos y tomando una cerveza cada uno contara los buenos momentos que vivió conmigo. Eso estaría bueno de despedida