Se emocionó el Chino. A pesar de la vorágine de las notas, la gente y la adrenalina aún a tope, tuvo esos segundos como para sopesar el logro y humedecer sus ojos. Emanuel Saldaño cubrió las expectativas que lo daban como el gran candidato ayer y hoy sentirá deslizarse por su cuerpo una camiseta que nunca antes usó: la de líder de la Vuelta a San Juan. El rawsino fue uno de los más alentados por el público desde el mismo momento en que largó su lucha en solitario y él no se cansó de agradecer el apoyo. "Me empujó la gente la gente con su aliento. Los gritos de todas esas personas te dan otra fuerza, es que te hace seguir apretando los dientes hasta la raya final. Por ahí no me doy cuenta de lo que puedo lograr con la gente, pero me ponen feliz las sonrisas, las fotos y todo ese cariño. Yo trato de devolver eso arriba de la bici y siento que hoy (por ayer) cumplí con lo que la gente esperaba de mi", dijo Saldaño, que no sabía para dónde tomar con cada pedido de abrazo, foto, palmadas y felicitaciones del público.
