Contento, después de haber abrochado su primera victoria en San Juan, donde ganar significa graduarse de buen pedalero, Marcos Crespo, que el pasado 6 de octubre cumplió 23 años, confió que sintió la presión de ganar. "En un momento de la carrera sentí la presión. Sabía que mis compañeros apostarían todo a mí y que no podía fallarles", explicó el joven corredor nacido en Las Flores, Buenos Aires.
Consultado sobre cómo fueron los últimos metros de carrera, Crespo contó que habían quedado sólo tres hombres para levantarle el embalaje. "El Pato tiró todo hasta cerca del estadio, yo venía detrás de Claudio (Flores) y sabía que él me lanzaría. Al entrar al velódromo nos rozamos con Badde (Maximiliano) y temí lo peor, por suerte pude acomodar mi marcha y aprovechar el envión de mi compañero", detalló.
Como la carrera que viene tendrá un tramo contrareloj, Marcos no se apunta como candidato. "Voy a trabajarlo esta semana, pero no es lo mejor que me sale. De todas formas apoyaré a mi compañero mejor ubicado", finalizó.

