Buenos Aires, 17 de julio.- Aunque los años suelen borrar huellas, los cinco títulos que a mitad del siglo pasado consiguió Juan Manuel Fangio en los albores de la Fórmula 1 siguen siendo una marca a fuego para la Argentina y a veinte años de la muerte del quíntuple campeón parecen tener más peso, con la máxima categoría lejos y sin pilotos nacionales.
Fangio, nacido un 24 de junio como sello de varios grandes en la Argentina (Messi, Riquelme y Sábato), había ganado dos campeonatos en el entonces incipiente Turismo Carretera con Chevrolet y antes de que los hermanos Juan y Oscar Gálvez con sus Ford, dando nacimiento a la puja entre las dos marcas que aún persiste. Juan Domingo Perón logró enviar a Fangio a Europa y aquí construyó el autódromo en el despoblado sur porteño, hoy Villa Riachuelo. Y Fangio trajo el primer título en 1951, con dedicatorias a Perón y a Eva. El segundo llegó con un Perón viudo y con la Revolución Libertadora en ciernes.
Retirado, este hombre de hablar campechano que daba gusto verlo manejar ya entrado en edad, más enhiesto frente al volante que Morgan Freeman en ‘Conduciendo a Miss Daisy‘, logró ver a Carlos Reutemann intentar alcanzar un título y soñó, pero no consiguió ver, a su sobrino preferido, Juanmanuelito, siguiendo sus pasos entre el veloz Spa y el glamoroso Montecarlo.
Con el cuerpo débil por constentes seiones de diálisis, el Chueco murió el 17 de julio de 1995. Vinieron grandes de la F1 a despedirlo. Tras su muerte, tres jovenes llegaron a la Fórmula 1 y fueron los últimos: Norberto Fontana estuvo en Sauber en el 97 tras una gran labor en categorías intermedias de Europa, y Esteban Tuero y Gastón Mazzacane, en el 98 y 2000, a los que la máxima categoría les calzó holgada. En los cincuenta, Perón logró instalar rápido a Fangio en la Fórmula 1 como una de las arisas de campaña de su gobierno. El Chueco fue y ganó.
El 26 de enero de 2010, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, convocó a conferencia de prensa en la Casa de Gobierno. ‘La Presidenta decidió hoy acompañar a ’Pechito’ López en su proyecto de participar en la Fórmula 1 con el acompañamiento del Automóvil Club Argentino, una institución con más de cien que ya ha apoyado otras categorías‘, anunció Randazzo, quien sostuvo que el Estado iba a aportar ‘dos millones de dólares‘.
Momentos antes, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se había reunido con el ministro de Turismo, Enrique Meyer, y con Peter Windsor, director deportivo del frustrado equipo USF1, en el que iba a correr Pechito y nunca estuvo en pista.
Pechito no pudo llegar a la Fórmula Uno, pero hace lo suyo y bien en el Mundial de la categoría Turismo, campeón el año pasado y puntero actual. En marzo de 2012, la Presidenta anunció que la Fórmula Uno iba a volver a la Argentina al año siguiente. Tampoco pudo ser. Los buenos tiempos de Fangio dejaron huella y no hay otra que la borre.
