"Pertenece a una raza difícil de encontrar". Carlos Ischia habla de un tal Martín Palermo (35 años). Ese que el jueves en la noche ante Táchira, por la Copa Libertadores, le dibujó una sonrisa a su DT con lo que más saber hacer: goles. Y no fueron uno, sino dos. El segundo con una tijera espectacular como para que aplaudan hasta los hinchas de River. Semejante tanto merecía no ser uno cualquiera. Así fue nomás ya que representó el número 200 con la camiseta de Boca y por eso fiel a su estilo ya se puso un nuevo objetivo: "¿Cuántos tiene Cherro? ¿217, 218?. Es lo mismo, voy por eso", tiró el Loco apenas salió de la Bombonera bañado en una ovación y ya pensando en convertirse en el máximo goleador en la historia del club. Ayer, en el Día mundial del Trabajador, demostró porqué Ischia tiene razón cuando lo alaba: le pidió al entrenador ser titular el domingo ante Banfield por el Clausura, donde Boca navega de mitad de tabla para abajo.

"Hice un gol similar contra Banfield. Pero éste fue especial por ser el 200 y permitir que Boca lograra la clasificación", contó el Titán sobre su obra de arte ante los venezolanos y quien ya es el máximo goleador en la era profesional de Boca pero que ahora tratará de dejar en la nada los 18 goles que le lleva de ventaja Roberto Eugenio Cherro, artillero del club de la Ribera en la década de 1930. La marca parece ‘escasa’ para que el nueve no la supere y más aún si se tiene en cuenta que el manager Carlos Bianchi ya tiene el bosquejo del próximo contrato que le ofrecerá: "Si sigo en Boca, mi deseo es continuar, quiero seguir haciendo goles", sostuvo Martín quien aceptó dejar de ganar mucho dinero en el nuevo vínculo por un año que se le hará. Es que Boca le pesificará el contrato como al resto del plantel y por eso embolsará bastante menos de los 900 mil dólares que recaudará esta temporada (es el segundo mejor pago del plantel por detrás de Riquelme).

Tras la tijera que lo hizo llegar a las dos centenas de goles con la camiseta azul y amarilla, Palermo se dio tiempo para gastar a los hinchas que en uno de los palcos de la Bombonera iban tachando los goles de Martín. Claro que sólo contaban hasta el número 200. "No sé qué número le van a poner ahora, porque ya tacharon todos", cerró sonriente y sabiendo que después de cazar a Cherro se viene un desafío mayor. Superar nada menos que a Arsenio Erico como el máximo goleador en la historia de nuestro país. El paraguayo sumó 293 en su dilatada trayectoria y Palermo lleva 234 entre su amado Estudiantes y su querido Boca. ¿Imposible de lograr? ¿Una utopía pensarlo? Con Palermo nadie se atreve a afirmarlo.

Fuentes: Olé, Clarín y Télam.