Más de 5.500 personas siguieron ayer la primera final en San Juan, en la que hubo aliento sin cesar, la famosa ola, regalos, el mejor voley y sí, sólo faltó el dueño de Bolívar Voley, Marcelo Tinelli, de festejo por su cumpleaños. Pero el Cabezón podría llegar hoy, según se conoció anoche de fuentes del club, por lo que esta noche podría haber fiesta completa también.
Fue el mejor marco que tuvo UPCN en esta temporada, incluso superando la cantidad de espectadores de semifinales ante La Unión. Anoche hubo gente de pie hasta en los pasillos del ingreso por calle San Luis, con las presencias destacadas del gobernador Gioja, sentado junto a Pepe Villa, titular del club, y detrás de ellos, Fabián Scoltore, de Ideas del Sur.
Los sanjuaninos fueron protagonistas, alentando a UPCN sin parar, peleando por los regalos, cantando, presionando al rival y también jugando con las cámaras de ESPN+, atentos a ver si enfocaban sus carteles.
La movida empezó agitada cuando en la previa, los anfitriones se pasearon por todas las tribunas regalando pelotas, remeras, calcos y lapiceras. Luego, en el descanso tras el primer set, apareció después de mucho tiempo (la última vez había sido cuando se jugó la Liga Mundial en julio de 2009) la ola humana. "Para las cámaras’, arengó el animador, y la gente se prendió con ganas.
A medida que pasaban los minutos, el público adoptó otra postura y se metió más en el partido. Fue entonces que Spajic y Pereyra, los sanjuaninos de Bolívar, se convirtieron en los más silbados a la hora del saque. Y el ¡UPCN, UPCN! bajó como una cortina desde las tribunas. El tie break fue, sencillamente, una locura. La gente ya no pudo estar sentada y empujó al local de pie, a puro canto. Y el equipo respondió, ganó en tie break y la noche se cerró de la mejor manera. Un día, de esos inolvidables en el Aldo Cantoni.

