Estados Unidos.- La justicia divina se demoró más de 20 años en llegar, pero al final dijo presente y a Brasil le tocó sufrir esta vez por un error arbitral.

El ilegítimo gol de Ruidíaz trajo el recuerdo de aquel convertido por Tulio en la Copa América 1995, celebrada en Uruguay. Entonces, en la ciudad de Rivera, el atacante brasileño paró la pelota con el brazo izquierdo y definió ante la salida del arquero Rolando Cristante.

El árbitro Tejada -peruano, paradójicamente- omitió el evidente ilícito y sancionó el gol que eliminó a la Selección Argentina en cuartos de final.