Fue el primero en bajar del colectivo y encabezó la comitiva que ayer al mediodía acudió al almuerzo de camaradería que les brindó el vicegobernador, Sergio Uñac, en el hotel Viñas del Sol. Se sorprendió por la calidez del coqueto restaurante, “es una belleza, ¡de primer nivel!”. Repartió sonrisas y posó para las cámaras de los celulares de todos los que le pidieron una foto. Oscar Ruggieri, aquel que debutó muy joven en Boca. El mismo que ganó la Copa Intercontinental con River. Ese que fue caudillo en la zaga de la Selección Argentina campeona mundial en México ‘86. El que se dio el gusto de ganar la Liga española del ‘89-90 con el Real Madrid, esta en San Juan con el equipo de las glorias que se presentará hoy en Albardón y en una charla exclusiva con DIARIO DE CUYO, habló de sus sensaciones y analizó el presente del fútbol argentino.
“Venir a las distintas provincias del país es algo que disfruto mucho. Siento el reconocimiento, el cariño y, fundamentalmente, el respeto de la gente. A nosotros nos vieron jugar los padres, pero es increíble como nos tratan todos, niños y grandes. Acá uno se da cuenta que aún están presentes los valores con los que nos criaron nuestros padres y en los que nosotros criamos a nuestros hijos. Cosa que no ocurre en las grandes capitales. Por eso nuestro mensaje a esos pibes es que no hay nada mejor que formarse haciendo deportes”, contó en una charla corta pero distendida después de una larga sobremesa.
Cuando el tema pasó por el fútbol dejó definiciones muy claras. “No estamos bien. En Europa diez meses antes se sabe cuándo es la final de la Champions, aquí vamos modificando los torneos de acuerdo a la cara del cliente, como ocurrió con la Copa Argentina que, cuando se dieron cuenta que Boca y River iban por la misma llave, los cambiaron para tener una final entre ellos”, explicó.
Dijo estar preocupado por la falta de maestros (“no tenemos técnicos de inferiores, todos quieren dirigir Primera y los pibes llegan carentes de conocimientos técnicos”), contó que no se respetan los tiempos (“No alcanzan a madurar en Primera”) y, como hombre de campo (nació el 26 de enero de 1962 en Corral de Bustos), aprovechó para bromear con Uñac pidiéndole que lo asesore en la compra de algunas tierras para plantar vides.

