Unión hizo todo el desgaste, pero los nervios y la falta de frialdad le jugaron en contra ante Guaymallén, que lo madrugó apenas iniciado el partido e hizo todo cuesta arriba para los sanjuaninos que terminaron perdiendo 2-1 en el estadio Del Bicentenario y su clasificación a la siguiente fase del Argentino B recién se develará el próximo domingo, cuando reciba Huracán en una verdadera final.

La derrota fue el peor castigo para el equipo de Cabello, que tenía el pasaje a la siguiente fase si ganaba, pero terminó complicando y poniendo contra las cuerdas la clasificación porque ahora el grupo quedó abierto para todos a falta de una fecha, en la que si triunfa estará entre los 16 equipos de los play off.

La noche comenzó mal, ya que cuando se estaban acomodando recibió el primer mazazo, el más duro por lo que luego le costó levantarse a Unión. Iban 9’, Silvio Molina se resbaló y quien sacó provecho de esto fue Silvio Prieto, quien asistió a Matías Banco para el zapatazo desde la media luna que terminó en gol.
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Ese tanto del Cacique fue un despertador para el Azul, que fue con todo contra el arco de Gonzalo Gómez, que demostró una enorme seguridad. Unión pasó a dominar y fue dueño de la pelota, pero la falta de precisión en los metros finales fue una constante. Explotó los laterales y no pasó sobresaltos en su arco.

A los 11’, Cristian Pérez se la robó a Tissera y Gómez lo atoró justo. Sobre los 18’ el “Bichín” Sánchez, tan sólo como sorprendido, no le dio dirección a su frentazo. Unión dominaba, pero con eso no le alcanzaba y el “Chori” Sosa lo plasmó a los 37’ con su remate que se marchó lejos, al igual que el disparó de larga distancia de Sánchez.

Unión estaba mejor con la pelota, aunque Guaymallén estaba mejor plantado y aguantaba jugando con la desesperación sanjuanina. Hasta que a los 10’ y con mucha fortuna, el empate cayó. Sánchez envió el centro pasado, Pérez no llegó, eso confundió al Federico Inestal que sorprendido cabeceó contra su arco y le dio rédito a lo hecho por el Azul.

Parecía que el momento de Unión estaba al caer, que el desgaste iba a tener su premio. No obstante a Guaymallén la paridad lo dejaba eliminado y se le paró de frente. Así Báez reventó el travesaño y en el rebote a Prieto le sacaron el grito en la línea. Pero en la siguiente el ex Desamparados rompió el empate con su frentazo a los 27’.

Unión ya no era el mismo, su rendimiento había decaído. Pudo empatarlo con el tiro en el palo de Silvio Molina, pero pagó caro todo lo que erró y las desinteligencias que cometió.