El Borussia Dortmund sufrió este martes pero obtuvo el boleto para la siguiente instancia de la Champions League luego de igualar 2 a 2 ante el Sevilla en Alemania en un partido que tuvo de todo.
Al Sevilla de los argentinos no le alcanzó con el empate ante Borussiia Dortmund y quedó afuera
La primera media hora del encuentro fue un concierto del conjunto de Julen Lopetegui que ahogó con su presión alta al rival, se adueñó de la pelota y generó peligro con Suso y Ocampos en ofensiva. Además, los atacantes siempre ganaron los duelos individuales y el cuadro germano se encontró superado en todas las líneas por lo que parecía que la noche tenía color andaluz.
Sin embargo, en el fútbol gana el que hace más goles y el que abrió el marcador fue el local. A los 35 minutos pudieron robar una pelota en ataque, por primera vez Marco Reus se filtró en el área por izquierda y lanzó un centro atrás para que Haaland estampe el 1 a 0.
De esta manera, el primer tiempo finalizó con la ventaja mínima para el Borussia Dortmund que pese a no haber mostrado su mejor versión, pudo irse al descanso con un 4 a 2 en el marcador global ante el Sevilla que hizo todo lo posible, pero no encontró nada.
En el complemento, el cuadro amarillo arrancó mejor y tuvo una situación inmejorable en los pies de Hazard que no fue gol por centímetros. Sin embargo, minutos después el equipo tuvo revancha y Haaland armó una jugada espectacular para festejar el 2 a 0, aunque el VAR lo anuló por una infracción en ataque. En esa misma revisión, el árbitro también repasó una acción previa y detectó un agarrón de Koundé sobre el noruego por lo que cobró penal para el Borussia.
Haaland se hizo cargo de la ejecución pero Bono le tapó el disparo cruzado y luego volvió a lucirse para evitar el 2 a 0 en el rebote. Pero nuevamente intervino la tecnología para informar sobre un adelantamiento del arquero, por lo que la acción se repitió. El delantero eligió el mismo palo y esta vez convirtió para festejar su doblete y estirar la ventaja.
En su celebración, se acercó a Bono y le gritó en la cara, por lo que se ganó la bronca de varios jugadores del Sevilla y además una tarjeta amarilla. Su tanto además, sirvió para mejorar su estadística: 10 goles en 6 partidos en la actual Champions League.
A los 22 minutos, cuando parecía que el Borussia se encaminaba a la goleada, Emre Can empujó a De Jong en el área, luego de un centro del Papu Gómez que había entrado un rato antes, y el árbitro cobró penal. El Nesyri se hizo cargo de la ejecución y con un remate potente y centrado puso el 1-2.
Sobre el final, El Nesyri de cabeza estableció el 2 a 2 y dejó a su equipo al borde de la hazaña. Incluso en la última jugada del encuentro, los de Lopetegui casi encuentran el triunfo en un balón al área que Rakitic no llegó a rematar al no encontrar el espacio ante la atolondrada marca de los germanos.