Si bien fue un partido duro y complicado, San Martín se encargó de hacerlo más difícil por lo poco que demostró y lo mucho que se equivocó. Con un nivel individual bajo y sin presencia ofensiva, del empate 2-2 ante Colón sólo se destaca que pudo igualarlo en el final cuando una derrota hubiese sido tremendo ya que hace 5 fechas que no gana y sólo sumó 3 puntos. El de ayer era el partido que el equipo de Garnero debía ganar, ya que se le habían dado los resultados de los demás equipos con los que pelea para seguir siendo de Primera. Pero equivocó los caminos, hizo muy poco para retornar a la victoria y en profundidad su actividad fue escasa.

Volver al triunfo le está constando demasiado a San Martín y tras el empate de ayer la respuesta aparece sola. Muchos lesionados le complicaron el armado del equipo a Garnero y dentro de lo que escogió le faltaron las sociedades y la fortaleza para ganar la posesión no sólo de la pelota sino de los espacios. Adelante, lo de Penco y Caprari fue nulo. Algunos chispazos de Affranchino en la primera parte para meter el cambio de ritmo, y el trajinar de Mauro Bogado y entrega de Maxi Bustos, sumado a lo de Lucas Landa en el fondo. El resto quedó en deuda.

Mientras que Colón fue el que dominó gran parte del encuentro con la solvencia y panorama de Sebastián Prediger y la velocidad de Gabriel Graciani, pero también tuvo un rendimiento mediocre. Y en lo que si se pareció al sanjuanino, fue que tampoco tuvo peso ofensivo.

Por eso el primer tiempo tuvo poco en la áreas. A los 7’ Landa metió el frentazo que contuvo Pozo y de allí debió esperar hasta los 35’ para generar peligro, que terminó con la jugada personal de Marcelo Carrusca, quien dejó a los centrales en ridículos y definió con clase. 1-0 para el Verdinegro que tenía aroma a reacción. Sin embargo no lo pudo aguantar y 3’ después Prediger habilitó a Javier Chevantón, Grabinski no cerró y el remate cruzado del uruguayo tomó a contrapié a Pocrnjic y estampó el empate.

Esos 45’ iniciales se plasmaron siempre en el centro y con mejor coordinación del Sabalero. La que mantuvo hasta los primeros 10’ del complemento porque luego todo se fue perdiendo. El encuentro decayó y las imprecisiones se apoderaron de las ganas de ambos porque en lo mínimo que tuvieron, todo terminó en nada. Penco, tras pase de Affranchino, tiró increíblemente afuera la pelota. Y sobre los 16’ Higuaín la hizo por izquierda para cederle el gol a Moreno y Fabianesi que, en el área chica, le terminó por arriba del travesaño.

Si bien San Martín no pasaba sofocones, tampoco hacía mérito para ganarlo. Garnero se la jugó y puso a Roberval (volvió tras 6 meses) para tener 3 delanteros, pero fue más de los mismo. Colón ya no era otro y esperaba. Hasta que a los 41’ cayó el pelotazo en el área sanjuanina, Luque la bajó y Leandro Fernández puso arriba al Sabalero. Parecía derrota, con la gente muy impaciente, pero en la siguiente jugada Pozo y Pellegrino se molestaron y Roberval sólo la empujó para decretar el empate final, que salvó al Verdinegro del incendio.