Hay veces que la pasión no tiene límites y una persona hace hasta lo imposible para que su club crezca. Ese es el caso de Alfredo Espejo, quien a sus 39 años es el presidente y uno de los volantes titulares del Club Sportivo San Blas.
Pero su trayectoria no se limita al club de sus amores, ya que también jugó en San Martín, el verdinegro de Concepción, y también en otros equipos jachalleros como La Estrella y Peñarol, con los que se dio el gusto de ser campeón del Torneo de Clubes Campeones.
En su vida fuera de la institución su principal sostén es el trabajo en la construcción, mientras que como dirigente transita su segundo período al frente de San Blas y está acompañado por su esposa Silvia Durán, quien también forma parte de la comisión directiva en su rol de secretaria.
‘Es mi segunda casa. Entreno y dirijo en el club, por lo que paso acá la mayor parte de mi tiempo’, expresó Alfredo, jugador y presidente a la vez de uno de los dos representantes jachalleros en el Torneo de Clubes Campeones 2016.

