La ciclista neerlandesa Anna van der Breggen se proclamó ayer nueva campeona del mundo de contrarreloj, un título que faltaba en sus pobladas vitrinas, al que consiguió luego de cuatro subcampeonatos y de ganar el pasado Giro de Italia femenino. Anna recorrió los 37,1 kilómetros en un tiempo de 40m20s y aventajó por 15 segundos a la suiza Marlen Reussier, a 15 segundos, y 31s a quien ganó la medalla de bronce, su compatriota Ellen van Dijk, a 31.
